No te rindas

No te rindas

No te rindas, aun estas a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frio queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo tambien el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,

porque no hay heridas que no cure el tiempo,

abrir las puertas quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa, ensayar el canto,

bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,

aunque el frio queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque cada dia es un comienzo,

porque esta es la hora y el mejor momento,

porque no estas sola, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

cabaña.jpg

Anuncios

LOS PELDAÑOS DE LA VIDA

escalones

ESCALONES

Así como toda flor se enmustia y toda juventud cede a la edad, 
así también florecen sucesivos los peldaños de la vida
a su tiempo flora toda sabiduría, toda virtud, 
mas no les es dado durar eternamente. 
Es menester que el corazón, a cada llamamiento, 
esté pronto al adiós y a comenzar de nuevo, 
esté dispuesto a darse, animoso y sin duelos, 
a nuevas y distintas ataduras. 
En el fondo de cada comienzo hay un hechizo 
que nos protege y nos ayuda, a vivir. 

Debemos ir serenos y alegres por la Tierra, 
atravesar espacio tras espacio 
sin aferrarnos a ninguno, cual si fuera una patria; 
el espíritu universal no quiere encadenarnos: 
quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos 
escalón tras escalón. Apenas hemos ganado intimidad 
en un morada y en un ambiente, ya todo empieza a languidecer: 
sólo quien está pronto a partir y peregrinar 
podrá eludir la parálisis que causa la costumbre. 

Aun la hora de la muerte acaso nos coloque 
frente a nuevos espacios que debamos andar: 
las llamadas de la vida no acabarán jamás para nosotros… 
¡Ea, pues, corazón arriba! ¡Despídete, estás curado!

HERMANN HESSE

En 1941 Hermann Hesse escribe este poema, ya condicionado por la enfermedad que padecía.

Hesse reflexiona sobre los escalones o peldaños de la vida en clave de etapas.

Las etapas de la vida, cada una con su afán y su propósito. Lo importante es saber vivir y soltar el momento. 

En el siguiente símil budista se encuentra la misma idea fundamental de Hesse, saber vivir las etapas de la vida y despedir sin apego el momento presente para acoger al siguiente.

En la vida hay etapas que como balsas nos ayudan a ir más allá, pero ¡cuidado! si queremos quedarnos con la balsa a cuesta…

El símil de la balsa
“Monjes, voy a mostraros, ahora, en qué sentido el Dhamma* se parece a una balsa cuyo propósito es cruzar las aguas y no ser poseída. Escuchad y prestad atención que voy a hablar”.  – “Sí, venerable señor”, respondieron los monjes y el Bienaventurado continuó:
“Monjes, imaginad a un hombre que estaba de viaje y visualizó una gran extensión de agua, siendo la orilla cercana un lugar peligroso y temible, mientras que la otra orilla, segura y apacible. Sin embargo, no había barco alguno ni puente que serviría para llegar a la otra orilla. Entonces, el hombre pensó lo siguiente: ‘he aquí, una gran extensión de agua y esta orilla cercana es un lugar peligroso y temible, mientras que la otra orilla es segura y apacible. Sin embargo, no hay barco alguno ni puente que le sirviera para llegar a la otra orilla. ¿Qué tal, si recolecto la paja, las “ramitas”, los ramales y las hojas para hacer de ello una balsa, la cual me permitiría cruzar las aguas a salvo, haciendo sólo el esfuerzo con mis manos y pies?’ Entonces, el hombre reunió la paja, las “ramitas”, los ramales y las hojas e hizo una balsa con la cual cruzó las aguas y arribó a salvo a la otra orilla, haciendo sólo el esfuerzo con sus manos y pies. Estando ya al otro lado, pensó: ‘¡Qué útil me fue esta balsa! Gracias a ella, solamente con el esfuerzo de mis manos y pies, pude cruzar las aguas y llegar a salvo a la otra orilla. ¿Por qué no la levanto, no la pongo sobre mis hombros y mi cabeza y la llevo por dondequiera que vaya?’ ¿Qué pensáis monjes: haciendo esto, haría el hombre lo que corresponde hacer con una balsa?”.
“Ciertamente no, señor”.
“Entonces, ¿qué debería hacer el hombre con la balsa, para que esto correspondiese a lo que se debe hacer con una balsa? Suponed, monjes, que un hombre al llegar a la otra orilla dijera: ‘¡Qué útil me fue esta balsa! Gracias a ella, solamente con el esfuerzo de mis manos y pies, pude cruzar las aguas y llegar a salvo a la otra orilla. ¿Por qué no la arrastro a la tierra firme o la sujeto a la deriva y voy a dondequiera?’ Haciendo esto, él realmente haría lo que corresponde hacer con una balsa.
“De esta manera, monjes, el dhamma se parece a una balsa, cuyo propósito es cruzar las aguas y no ser poseída. Monjes, al saber que el dhamma se parece a una balsa, debéis abandonar inclusive los dhammas  y, con más razón, las enseñanzas contrarias al dhamma.
*Dharma es una palabra sánscrita que significa, «ley natural», «orden social», «conducta adecuada» o «virtud». Se utiliza en casi todas las doctrinas y religiones de origen védico, como el hinduismo, el budismo, el jainismo y el sijismo.

EL VALOR TERAPÉUTICO DEL TIEMPO

“Si buscas una buena solución y no la encuentras, consulta al tiempo, puesto que el tiempo es la máxima sabiduría”.

Tales de Mileto
Filósofo y matemático griego (624 AC-546 AC)

Consultar con la almohada, contar hasta diez, tomarse un año sabático, decidir rápido y bien, usar la inteligencia intuitiva, usar la inteligencia ejecutiva, dejar estar, aquí y ahora, allí y después… Todas son expresiones que hacen alusión al tiempo.

El  tiempo, como variable independiente, puede tener un especial valor terapéutico. Ayuda a ver con claridad, a decidir con acierto, a dejar que se disipe una explosión emosional o pasión. En otras ocasiones puede incorporar perspectiva de cara al discernimiento de un asunto importante, y en otros casos -casi de forma milagrosa- hace que los acontecimientos hablen por sí solos… en palabras del maestro Benedetti, tiempo sin tiempo.

tiempo

Tiempo sin tiempo

Preciso tiempo necesito ese tiempo
que otros dejan abandonado
porque les sobra o ya no saben
que hacer con él
tiempo
en blanco
en rojo
en verde
hasta en castaño oscuro
no me importa el color
cándido tiempo
que yo no puedo abrir
y cerrar
como una puerta

tiempo para mirar un árbol un farol
para andar por el filo del descanso
para pensar qué bien hoy es invierno
para morir un poco
y nacer enseguida
y para darme cuenta
y para darme cuerda
preciso tiempo el necesario para
chapotear unas horas en la vida
y para investigar por qué estoy triste
y acostumbrarme a mi esqueleto antiguo

tiempo para esconderme
en el canto de un gallo
y para reaparecer
en un relincho
y para estar al día
para estar a la noche
tiempo sin recato y sin reloj

vale decir preciso
o sea necesito
digamos me hace falta
tiempo sin tiempo.

Mario Benedetti

LOS PORTADORES DE SUEÑOS

“Quien ve hacia afuera,sueña; quien mira hacia dentro despierta.”

Carl Gustav Jung

SOÑADORES

LOS PORTADORES DE SUEÑOS

En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores;
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.

Desde pequeños venían marcados por el amor. 
detrás de su apariencia cotidiana 
guardaban la ternura y el sol de medianoche. 
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías
habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua al corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían 
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los
multiplicaban y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los
climas gélidos pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias
torrenciales tuvieron algo que ver con esto,
la verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se
ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.

Eran felices en su mundo de azúcar y de viento,
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas,
hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas 
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.

Son peligrosos – imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos – decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos – murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos – imprimían las grandes rotativas
Hay que destruirlos – decían los presidentes en sus discursos
Hay que destruirlos – murmuraban los artífices de la guerra.

Los portadores de sueños conocían su poder 
por eso no se extrañaban 
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de
sueños que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las
profecías.

Gioconda Belli (1948)

MUJERES QUE QUIEREN SER SU MEJOR VERSIÓN

“El testimonio de las mujeres es ver lo de fuera desde dentro.
Si hay una característica que pueda diferenciar el discurso de la mujer, es ese encuadre”.
Carmen Martín Gaite 

Debe ser que llegan  fechas donde donde el ejercicio de regalar se convierte casi en una obligación. Delicada y dificultosa tarea que, sin lugar a dudas, tiene su máxima cota de éxito cuando el presente toca el corazón del regalado.

Me gusta regalar “cosas”, “momentos”, “oportunidades” que no tienen precio. O cuyo precio no pueden, quieren o saben pagar los destinatarios.

Es curioso, porque en estas fechas es frecuente que yo reciba llamadas de personas que quieren regalar unas sesiones de coaching a algún familiar o amigo/a. En todos esos casos predomina la explicación que argumenta que regalado les “obligará” a dar el paso de “dejarse ayudar”.

El paso inexorable del tiempo, puede vivirse de múltiples maneras. Hay herramientas de coaching, cuyo objetivo es justo hacer una lectura realista y en clave de aprendizaje de lo vivido. He regalado este texto a mujeres que necesitaban “reubicar” su Ser en medio de la vida que les tocaba vivir.

Para tí, que un día tuviste la valentía de transitar por un camino incierto, pero elegido.

OJO CON ELLAS…

Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.
Ojo con ellas.
Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron.
Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes,soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.
Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.
Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.
Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.
Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.
Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.
Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.
Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.
Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al e mail, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.
Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital.
Avanzan por un camino incierto, pero elegido.
En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.
En su mirada, una decisión…
Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino.

Jorge Eduardo Cinto.
Publicado en Escritores de Tucuman Siglo XXI.
Lucio Piérola Ediciones.

Y una canción…

LA FLOR DE LOTO: Una zambullida al interior

“¿Por qué habría una flor de loto ocultarse en el bosque?”

Oído en la película “La vida de Pi”

La flor de loto es una flor que impresiona. Es uno de los símbolos más importantes y hermosos de la enseñanza budista.

En sánscrito y en tibetano, la palabra del loto es Padma. En la mayoría Budismo chino, hindú y japonesas las deidades están asociados con una flor de loto.

En las enseñanzas budistas, el loto representa la pureza de la mente y la iluminación.

La inmaculada flor de loto, que crece desde sus raíces en el barro, se sienta sobre las aguas, libre de desprendimiento y de deseo. La flor ha hecho el viaje desde el barro, lo que significa el materialismo y la existencia mundana (samsara), a través de las aguas de la vida, rompiendo a la superficie, y la floreciendo en flor inmaculada, por lo tanto alcanzando la iluminación.

A medida que los pétalos se abren para tomar los rayos del sol, la flor de loto revela su pureza y su mensaje al mundo. Se trata de una metáfora del viaje del alma.

Os dejo con mi cuento favorito sobre la flor de loto: la versión griega.

Dedicado a todas y todos los que habéis tenido el coraje de zambulliros en vuestro interior a largo de este curso.
flor de loto

 

LA FLOR DE LOTO: Una zambullida al interior

En la antigua Grecia, en la época de los dioses, existió una diosa muy hermosa con el cabello largo, largo con una corona que cubría su cabellera. Era muy feliz hasta que un día, por azares del destino, llovió sobre sus hombros. Las estrellas no brillaban para ella, el sol se ocultó… todos ellos contemplados lograron que la diosa huyera sin pensarlo al bosque.

Con sentimientos encontrados, no podía discernir por donde transitaba. Sin querer tocó tierra, y se hundió en el lodo, en un lugar llamado¨LOTO¨ , llamado así por los supremos dioses destinado para los fracasados y perdedores en la vida, lugar donde nadie, absolutamente nadie, podía subir o flotar jamás. Sin percatarse, la joven diosa llego a hundirse hasta que sus lágrimas derramadas en ese momento, se sometieron al delicado cuerpo hasta llevarlo a el fondo.

No había salida para la diosa. En ese instante estaba destinada a vivir en la morada de los ¨fracasados¨. Esto sucedio hace muchos. Loto no era lugar destinado para los fracasados sino para los ¨triunfadores¨porque se decía sin lugar a dudas, que la persona que cayera al fondo del fango, tenía que luchar para llegar a la cima, no importando si el lodo no lo permitiera, no importando si el lodo cada vez pesara más y no se mirara al sol.

Ella luchó durante siglos por no permanecer para siempre en el loto hasta que un día ocurrió el milagro del que todos los dioses asombrados observaron maravillados: La diosa se había convertido en una hermosa flor que con los pétalos largos y una gran corona resplandeciente, había emergido del agua y renacido de entre el fangoso lago… HABÍA VUELTO A RENACER.

Todos observaron que la diosa salía del lodo. Entre ellos se preguntaban “¿Será posible que después de siglos haya podido renacer? “. Ya no cabe más dudas desde entonces, que todos podemos renacer.

¿Quién soy?

“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.”

 Eduardo Galeano 

¿Quién soy? Es posiblemente una de las preguntas más profundas que nos podemos hacer.

Es la razón de ser del coaching ontológico y del coaching teleológico.

Creo que la tarea de descubrir quién soy realmente, es un claro ejercicio donde se une filosofía, psicología y coaching.

En el siguiente video el profesor Fredy Kofman nos propone una reflexión en esta línea.

Carl R. Rogers, uno de mis psicólogos favorito, escribe en su libro, El proceso de convertirse en persona:

“Algunas personas suelen alegar que si un individuo fuera lo que realmente es, liberaría la bestia que hay en él. Esta opinión me divierte porque pienso que deberíamos observar mejor a las bestias. El león…mata cuando tiene hambre, pero no mata por matar, ni se alimenta en exceso…mientras no es más que un cachorro, es débil y dependiente, pero avanza hacia la independencia; no se aferra a la dependencia. Durante su infancia es egoísta y centrado en sí mismo, pero al llegar a la edad adulta demuestra notable cooperatividad; alimenta, cuida y protege a su cría; satisface sus deseos sexuales, pero no se entrega a orgías salvajes y lujuriosas. Sus diversas tendencias y necesidades se armonizan entre sí. Básicamente es …constructivo y confiable. Lo que deseo sugerir es que no hay motivo para sentir horror ante la idea de ser realmente y de manera profunda un miembro original de la especie humana”.

En el coaching es frecuente trabajar con esta idea: “La paradoja curiosa es que cuando me acepto a mí mismo tal como soy,
entonces puedo cambiar”. (Carl Rogers).
 Es la toma de conciencia, la aceptación del principio de realidad, el despertar.

En coaching esta pregunta filosófica, se convierte en una tarea, en una línea clara de trabajo personal definiendo un plan de trabajo orientado a ser nuestra mejor versión:  La vida sólo puede ser comprendida mirando hacia atrás, pero ha de ser vivida mirando hacia adelante.(Soren Kierkegaard).

Por cierto, esta frase me trae a la mente el archiconocido discurso de Steve Job, y su comentario acerca de “conectar los puntos”. Os lo dejo el video y la transcripción del discurso de Steve Jobs para el recuerdo.

Tengo el honor de estar hoy aquí presente en la ceremonia de graduación de una de las más prestigiosas universidades en el mundo. A decir verdad, esto es lo más cerca que estuve jamás de una graduación universitaria. Hoy deseo contarles tres relatos acerca de mi vida. Eso es todo. Nada del otro mundo. Simplemente tres relatos.

El primer relato es acerca de unir los distintos puntos.
Abandoné los estudios en Reed College después de los primeros 6 meses, pero luego permanecí como oyente por otros 18 meses aproximadamente antes de dejarlos completamente. Así que, ¿por qué abandoné?
Todo comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven soltera, graduada universitaria, que decidió colocarme en adopción. Creía enérgicamente que debía ser adoptado por universitarios graduados, de modo tal que todo se organizó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su esposa. Excepto que cuando emergí ellos decidieron a último momento que deseaban una niña. Así que mis padres, que estaban en una lista de espera, recibieron una llamada en el medio de la noche que decía: “Tenemos un varoncito inesperado, ¿lo quieren?” Dijeron: “Por supuesto.” Mi madre biológica averiguó más tarde que mi madre adoptiva nunca se había graduado de la universidad y que mi padre nunca había terminado el colegio secundario. Se rehusó a firmar los papeles definitivos de adopción. Solo se avino a hacerlo unos meses después, cuando mis padres le prometieron que algún día yo iría a la universidad.
Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero ingenuamente elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres de clase trabajadora se estaban destinando a mis aranceles universitarios. Luego de seis meses, no le encontraba sentido a esto. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco de qué manera la universidad me ayudaría a resolverlo. Y aquí me encontraba desperdiciando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Así que decidí abandonar los estudios y confiar que todo se arreglaría eventualmente. Era una decisión bastante temerosa en ese momento, pero a la distancia fue una de las mejores decisiones que pude haber tomado. En el momento en que abandonara la universidad podía dejar de asistir a las clases que no me interesaban, y sí participar como oyente de aquellas que parecían interesantes.
No todo fue romántico. No tenía un dormitorio, así que dormía en el piso en las habitaciones de amigos, devolvía las botellas de gaseosa para obtener los 5 centavos de depósito para comprar comida, y caminaba las 7 millas a través de la ciudad cada domingo por la noche para recibir una buena comida una vez por semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. Y mucho con lo que tropecé más adelante como consecuencia de hacerle caso a mi curiosidad e intuición resultó no tener precio después.
Déjenme darles un ejemplo: Reed College en ese momento ofrecía quizás el mejor aprendizaje de caligrafía del país. En toda la ciudad universitaria cada cartel, cada etiqueta en cada cajón, era caligrafiado a mano de una manera bellísima. Dado que había abandonado los estudios y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar un curso de caligrafía para aprender cómo se hace eso. Aprendí acerca de los tipos de letra con trazos de pie, cómo variar la cantidad de espacio entre diferentes combinaciones de letras, todo aquello que hace que la admirable tipografía sea grandiosa. Era hermoso, histórico, artísticamente sutil de un modo que la ciencia no puede captar, y yo lo consideraba fascinante.
Nada de esto albergaba siquiera la mínima esperanza de alguna aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando la primera computadora Macintosh, todo volvió a mi mente. Y lo volcamos todo en la Mac. Era la primera computadora con bellísima tipografía. De no haber asistido a ese único curso universitario, la Mac no hubiera tenido nunca tipos de letras múltiples o fuentes espaciadas proporcionalmente. Y dado que Windows simplemente copió a Mac, es posible que ninguna computadora personal las hubiera tenido. De haber proseguido mis estudios universitarios, no hubiera asistido a ese curso de caligrafía, y las computadoras personales no tendrían la maravillosa tipografía que tienen.
Por supuesto que era imposible haber unido los diferentes puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Pero fue muy, muy claro al mirar para atrás diez años más tarde.
Nuevamente, no se pueden unir los distintos puntos mirando para adelante; se pueden unir únicamente mirando hacia atrás. Así que deben confiar que de alguna manera los puntos se unirán en el futuro. Deben confiar en algo sus agallas, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Este enfoque no me ha traicionado nunca, e hizo toda la diferencia en mi vida.

 

 

Mi segundo relato es acerca del amor y la pérdida.
Yo tuve suerte – descubrí lo que realmente quería hacer temprano en mi vida. Woz y yo comenzamos con Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro, y en 10 años Apple creció de ser una empresa compuesta por nosotros dos en un garaje a una empresa de $2 mil millones con más de 4000 empleados. Habíamos lanzado nuestra creación más refinada – Macintosh – un año antes, y yo acababa de cumplir 30. Y después me despidieron. ¿Cómo se puede ser despedido de la empresa que uno inició?
Pués, a medida que Apple crecía contratamos a alguien que yo pensaba que era sumamente talentoso para dirigir la empresa conmigo, y durante el primer año o más las cosas anduvieron bien. Pero luego nuestras visiones acerca del futuro comenzaron a diferir y eventualmente tuvimos una disputa.
Al tenerla, nuestro Directorio lo apoyó a él. Así que a los 30 estuve afuera. Y bien afuera. Aquello en lo que me había concentrado durante toda mi vida adulta había desaparecido, y fue devastador.
Realmente no supe qué hacer durante unos pocos meses. Sentía que había decepcionado a la anterior generación de emprendedores – que había soltado la batuta mientras que me la estaban pasando. Me reuní con David Packard y Bob Noyce y traté de disculparme por haber echado a perder las cosas de tal manera. Yo representaba un fracaso público muy importante, y hasta pensé en retirarme del valle.
Pero poco a poco empecé a darme cuenta que todavía amaba lo que estaba haciendo. El curso de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso para nada. Había sido rechazado, pero aún amaba lo mío. Así que decidí empezar de nuevo.
No me dí cuenta entonces, pero resultó que el hecho de haber sido despedido de Apple fue lo mejor que me pudo haber pasado. El peso del éxito fue reemplazado por la facilidad de convertirme en un principiante una vez más, con menor certidumbre acerca de todo. Me dio rienda suelta para ingresar en uno de los períodos más creativos de mi vida.
Durante los próximos cinco años, inicié una empresa llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar y, me enamoré de una maravillosa mujer que se convertiría en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por computadora en el mundo, Toy Story, y en la actualidad es el estudio de animación más exitoso a nivel mundial. En un giro destacado de acontecimientos, Apple adquirió NeXT, volví a Apple, y la tecnología que desarrollamos en NeXT está en lo más recóndito del renacimiento actual de Apple. Y tenemos, Laurene y yo, una maravillosa familia juntos. Estoy seguro de que nada de esto hubiera pasado de no haber sido despedido de Apple. Fue un trago amargo, pero creo que el paciente lo necesitaba.
A veces la vida golpea en la cabeza con un ladrillo. No pierdan la fe. Estoy convencido de que lo único que me mantenía en curso era que amaba lo que hacía. Deben encontrar lo que realmente les apasiona. Y esto es tan cierto respecto del trabajo como lo es respecto del amor. El trabajo les llenará una parte importante de sus vidas, y la única manera de sentirse realmente satisfecho es realizar lo que consideran un gran trabajo. Y el único modo de realizar un gran trabajo es amar lo que uno hace. Si no lo han encontrado aún, sigan buscando. No se conformen. Así como sucede con todos los asuntos del corazón, sabrán cuando lo hayan encontrado. Y, así como sucede en cualquier gran relación, mejora más y más a medida que transcurren los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se conformen.

 

 

Mi tercer relato es acerca de la muerte.
Cuando tenía 17, leí una cita que decía más o menos lo siguiente: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día seguramente tendrás razón.” Me impresionó, y desde entonces, por los últimos 33 años, he mirado en el espejo cada mañana y me he preguntado: “¿Si hoy fuese el último día de mi vida, querría hacer lo que estoy por hacer hoy?” Y cada vez que la respuesta ha sido “No” durante demasiados días seguidos, sé que debo cambiar algo.
El recordar que estaré muerto pronto es la herramienta más importante que he encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones en la vida. Porque casi todo – todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo temor a la vergüenza o al fracaso – todas estas cosas simplemente desaparecen al enfrentar la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que uno va a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que hay algo por perder. Ya se está indefenso. No hay razón alguna para no seguir los consejos del corazón.
Me diagnosticaron un cáncer hace un año aproximadamente. Me practicaron una tomografía computada a las 7:30 de la mañana, y claramente mostraba un tumor en mi páncreas. Yo ni sabía lo que era el páncreas. Los médicos me dijeron que éste era seguramente un tipo de cáncer incurable, y que no llegaría a vivir más de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó ir a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararse para morir.
Quiere decir que hay que tratar de explicarles a los hijos todo aquello que pensaba que iba a tener diez años para contarles, en pocos meses. Significa asegurarse de tener todo puntualmente arreglado de modo que sea lo más fácil posible para la familia. Significa empezar a decir adiós.
Pasé el día entero con ese diagnóstico. Luego por la tarde me realizaron una biopsia, en la que introdujeron un endoscopio por la garganta, a través del estómago y hasta los intestinos, pusieron una aguja en mi páncreas y retiraron algunas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vieron las células bajo el microscopio los médicos comenzaron a gritar porque resultó que era una forma muy rara de cáncer pancréatico que se cura mediante cirugía. Me realizaron la cirugía y estoy bien ahora.
Fue lo más cerca que me encontré de la muerte, y espero que sea lo más cerca que me encuentre por varias décadas. Habiendo pasado esto, les puedo decir lo siguiente con un poco más de seguridad que cuando la muerte era un concepto útil pero puramente intelectual: Nadie quiere morir. Aún la gente que quiere ir al cielo no quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha logrado escapar. Y así es como debiera ser, porque la muerte es muy probablemente la única mejor invención de la vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira del camino lo viejo para dar paso a lo nuevo. En este momento lo nuevo son ustedes, pero algún día no demasiado lejano, gradualmente se convertirán en lo viejo y se los sacará del camino. Lamento ser tan dramático, pero es realmente cierto.
Su tiempo es limitado, así que no lo malgasten viviendo la vida de otro. No se dejen atrapar por el dogma – que implica vivir con los resultados de las creencias de otros. No permitan que el ruido de otras opiniones ahogue vuestra voz interior. Y lo que es más importante, tengan el coraje de seguir a sus corazones e intución. De algún modo ellos ya saben lo que ustedes realmente quieren llegar a ser.Todo lo demás es secundario.
Cuando era joven, existía una publicación maravillosa llamada The Whole Earth Catalog, que era una de las biblias de mi generación. La había creado un sujeto llamado Steward Brand no demasiado lejos de aquí en Menlo Park, y le transmitió su toque poético. Esto sucedía en los últimos años de la década de 1960, con anterioridad a la publicación mediante computadoras personales y de escritorio, así que todo se llevaba a cabo con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras polaroid. Era una clase de Google en edición rústica, 35 años antes de la aparición de Google: era idealista, y desbordante de herramientas prolijas e ideas importantes. Stewart y su equipo publicaron varias ediciones de The Whole Earth Catalog, y luego cuando había cumplido su ciclo, publicaron una edición final.
Esto sucedía a mediados de la década de 1970, y yo tenía la edad de ustedes. En la tapa de la edición final había una fotografía de un camino rural a primeras horas de la mañana, del tipo de ruta que ustedes caminarían si fueran tan aventureros. Debajo de la foto aparecían las siguientes palabras: “Si no se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito”. Era su mensaje de despedida al anunciar el fin de la publicación.

 

Si no se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, que ustedes se gradúan para empezar de cero, deseo eso para ustedes

.

 

 

Si no se tiene avidez por el conocimiento, no se conocerá el éxito.