La vida a veces duele

Una máxima vital, “lo que es, es”… Y a veces, la vida como un puñal duele…

¿qué hacer con el dolor? es una buena pregunta…

Inspirado en la canción “semilla en la tierra”, de Carlos Chaouén, con mi amigo Jesús.

Afortunadamente, tenemos los humanos la capacidad de saber que “la vida también se ríe”, a eso lo llamamos esperanza.

la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Duele, la vida como un puñal hay veces que duele
Y nada tiene que ver con tu boca
Que hecha para besar hay veces que muerde
Que anuncia cordura y a veces se vuelve loca
Y duele porque la piel no es materia inerte
Y duele porque el querer es dolerse a veces

Tiembla, la vida como con miedo hay veces que tiembla
Y nada tiene que ver con el aire
Que mueve tu ropa en noches de luna escueta
Que aprieta, suelta y evoca y me enloquece
Y tiembla por los latidos que tú provocas
Y también porque el querer es temblar a veces

Y cada uno en su camino va cantando espantando sus penas
Y cada cual en su destino va llenando de soles sus venas
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras
Contra la última frontera
La que separa el mar del cielo del color de tus maneras
La que me lleva a la guerra
A ser semilla en la tierra

Y no me pidas tanto, corazón
Que tengo poco aire en el pulmón
Lo que tengo es un castillo en el cielo
Si viene la guadaña a mi rincón
Enjuágame la frente en tu sudor
Y le das un beso a todos si me muero

Ríe, la vida como un volcán hay veces que ríe
Y nada tiene que ver con el tiempo
Se ríe porque para ella somos tan leves
Como el humo azul que del pudor se desprende
Y ríe porque tu llanto se lo merece
Y también porque el querer es reírse a veces

Vive, la vida por compasión hay veces que vive
Y nada tiene que ver con la muerte
Y cuando llegue ese instante déjame verte
Que no hay mayor libertad que tenerte enfrente
Y que nadie sea absuelto por no quererse
Y vive porque el querer es vivir con creces

Y si todo es semilla no me dolerá la astilla
Que sangran de mi costado tus andares de chiquilla
Y no me digas nada, déjame a mí en mi ventana
Con los pies del otro lado, yo me fumo mis mañanas

Para disfrutar la música…

El que quiera ser amado que ame

Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano.
Él respondió así:
La Vida sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad.
La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente es enojona, si yo soy enojón; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.
La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa.
La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.
“El que quiera ser amado, que ame”.

20120125-102645.jpg

¿Estás siendo la mejor persona que puedes ser?

“Si yo tuviera una hora para resolver un problema y mi vida dependiera de
la solución, yo gastaría los primeros 55 minutos para determinar
la pregunta apropiada , por que una vez, supiera la pregunta correcta,
Yo podría resolver el problema en menos de cinco minutos.
ALBERT
EINSTEIN

De vuelta, os dejo un video y una pregunta potente, potente.

Ya sabéis que la potencia del coaching reside, en gran medida, en las preguntas poderosas.

Rick Elías iba en un avión con 200 personas y de repente el avión hizo una maniobra extraña. Habían perdido los dos motores y el piloto lanzó el mensaje: “Preparados para el impacto”.

A partir de ese momento y asumiendo que moría, Rick Elías pensó tres cosas:

1 – Todo puede cambiar en un instante. Pensó en todo lo que pudo hacer y no hizo. Desde ese momento aprendió que no hay que aplazar nada. “Cada minuto de la vida a que disfrutarlo porque cada minuto puede ser el último”.

2 – La cantidad de tiempo que había perdido por su ego. Desde aquel momento no ha vuelto a discutir con su mujer. “Entre tener razón y ser feliz, elijo ser feliz”.

3 – Morir no da miedo, es cómo si toda la vida estuviésemos preparándonos para ello pero te sientes muy triste porque amas la vida.


Finalmente, Rick Elías sobrevivió en la hazaña de aquel piloto que aterrizó el avión en el río Hudson (ver abajo).

Su reflexión final gira sobre esta idea: “todos estamos volando y no sabemos si el avión se va a estrellar esta noche”.

“No vais a vivir para siempre pero preguntaros una cosa, ¿estás siendo la mejor persona que puedes ser?”

 

 

LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD

20120116-093613.jpg