Mejorar la autoestima con la defusión

“La paradoja de la autoestima, es que quien la tiene no la necesita y quien la necesita no la tiene” (Juan BELLIDO)

Muchas personas dicen tener una baja autoestima. Son menos las que saben qué hacer para mejorarla.

En este video se presenta qué es la defusión, y cómo puede ayudar a aumentar la autoestima trabajando con el autoconcepto.

NOTA: Estos videos tienen la única intención de compartir conocimientos y sabiduría para el bienestar y felicidad de las personas. Si crees que puede ayudar a alguien más comparte sin límite. 

Gracias.

Las hadas existen

Mi misión humana es hacer de coach

He venido a la Tierra a hacer específicamente eso.

Un hada madrina es un alma con mucha ex- periencia que vive en base a sus criterios interiores, alguien con muchísima luz.

En una dimensión humana lo relacionaríamos con un catedrático.

Rosetta  Forner*

*Entrevista publicada en Diari de Terrassa el 22 de marzo de 2008

La historia de lo importante.

Al final, lo que importa no son los años de vida, sino la vida de los años.

Abraham Lincoln

Todos y todas tenemos una historia de lo importante.

¿Cuáles son las situaciones de tu vida que más te han permitido aprender? 

La respuesta a esta pregunta nos permite escribir una historia de “lo importante”.

Si elegimos dos o  tres experiencias que hayamos tenido, y que consideramos que nos han proporcionado  aprendizaje valioso en nuestra vida, ya tenemos el posible guión de NUESTRA historia de lo importante.

Si de ellas, elejimos una experiencia, una historia que hayamos vivido, la que consideremos más valiosa, más enriquecedora, por el aprendizaje que nos supuso tendríamos, LA HISTORIA DE LO IMPORTANTE.

Si unimos nuestras historias 2de lo importante”, construimos la memoria colectiva de lo importante… Tal vez cada familia tenga la suya, o acaso cada grupo de amigos, cada barrio, cada pueblo, cada país…

En la Antigua Grecia, los aedos eran los depositarios de la memoria colectiva y tenían una situación priviligiada . Luego se les llamó bardos, trovadores, juglares o cuentacuentos. Eran y son difusores de historias y leyendas  “de lo importante”.

La profesión se transmitía de padres a hijos y su tarea consistía en encandilar con la palabra, viviendo las historias con los cinco sentidos: tocándolas, viéndolas, oliéndolas, oyéndolas y probándolas. Hoy los que somos profesionales de la PNL, ponemos palabras técnicas a contar las historias así.

Los aedos ejercían su oficio en los banquetes de Grecia, el más típico se llamaba simposium.

Tal vez, los formadores y facilitadores del crecimiento humano tan sólo somos aedos contemporáneos.

Os dejo una bella canción de mi admirado Martínez Ares, cantando a lo que para él es importante…

Compartir con cuidado

El matrimonio es un viaje con rumbo desconocido, en el que los integrantes deben compartir no sólo aquéllo que cada uno ignora del otro, sino también lo que desconocen de sí mismos.
Mercedes Milá

 

Entre Cobardes y Temerarios

No es valiente aquel que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlo.

 Nelson Mandela

Es muy frecuente encontrarme en los procesos de coaching, situaciones, antes las cuales los/as  clientes/as tienen que decidir. Es decir, después de aplicar herramientas para clarificar posibilidades, hipótesis de respuesta y opciones, tienen que determinar qué hacer.

Llegado a este punto, es de vital importancia, calibrar los miedos y las potencialidades para hacer posible lo elegido con valor.

Cobardía y Temeridad son polos antagónicos, en cuyo punto intermedio se encuentra la virtud de la valentía. 

Hacer presente, motivar y entrenar los recursos personales para mantener la opción tomada con valentía es tarea de un buen coach.

Leo en estos días, en un apasionante libro de filosofía de Francis Wolff: “Si el ser vivo no fuera ante todo un ser que puede batirse para vivir antes que uno que evita a todo precio el dolor, no estaría, sencillamente, vivo. La vida es, para el ser vivo, un acto antes de ser un estado“.

Os dejo con un texto de Aristóteles, donde describe magistralmente la fundamentación de lo comentado. Ya sabéis que la filosofía es una de las bases del coaching.

Aristóteles, escribe:

Y en primer lugar hablemos del valor. Que es un término medio entre el miedo y la temeridad, ya ha quedado manifiesto.

toros y coaching

Es evidente que tememos las cosas terribles y que éstas son, absolutamente hablando, males, por eso también se define el miedo como la espera de un mal. Tememos, pues, todo lo que es malo, como el descrédito, la pobreza, la enfermedad, la falta de amigos, la muerte, pero, el valiente no parece serio frente a todas estas cosas: pues algunas han de temerse y es noble temerlas, y no hacerlo es vergonzoso, por ejemplo, el descrédito: el que lo teme es honrado y decente; el que no lo teme desvergonzado… Ahora bien, el valiente es intrépido como hombre: temerá, por tanto, también estas cosas, pero como es debido y según la razón lo admita en vista de lo que es noble, pues éste es el fin de la virtud… Por tanto, el que soporta y teme lo que debe y por el motivo debido, como y cuando debe, y confía del mismo modo, es valiente, porque el valiente sufre y obra según las cosas lo merecen y como la razón lo ordena… El que peca por exceso de confianza respecto de las cosas temibles es.. temerario que es como un jactancioso que aparenta valor; al menos, tal corno el valiente se comporta frente a lo terrible, quiere aparecer el temerario, y por tanto lo imita en lo que puede…

El que se excede en el temor es cobarde, teme, en efecto, lo que no debe y como no debe, y se dan en él todas las características semejantes: Le falta también confianza, pero se manifiesta más claramente por el exceso de que da, muestras en los dolores. El cobarde es, pues, un descorazonado, pues lo teme todo… Con las mismas cosas tienen que habérselas, por tanto, el cobarde, el temerario y el valiente, pero se comportan de distinto modo frente a ellas. Los unos pecan por exceso o por defecto, otro mantiene la actitud intermedia y debida. Los temerarios son precipitados y prontos antes de los peligros, y ceden cuando se encuentran en ellos, mientras que los valientes son fuertes en la acción, pero antes de ella tranquilos. Como hemos dicho, pues, el valor es un término medio respecto de las cosas que inspiran confianza o temor.
( Aristóteles. Etica a Nicómaco. Libro III, 7 )

Cuenta conmigo

“Hijo, ¿estás contento contigo?”

Francisco Bellido

La cita que encabeza hoy este post, me ha acompañado desde que yo apenas tenía ocho o nueve años. Mi padre tuvo la grandeza de acompañarme y ayudarme a ser quien soy.

Desde dondequiera que esté, seguro que orgulloso sonríe viendo como su hijo lo cita.

El vínculo emocional entre padres e hijos es de vital importancia en la vida de las personas. Que nuestros hijos se sientan queridos y seguros es la base para procurarles  el desarrollo autónomo, equilibrado y maduro que necesitan para convertirse en personas emocionalmente sanas.

Trabajar con los hijos en pro de su autonomía, su autoestima, en el camino de la responsabilidad, junto con la tolerancia a la frustración son las tareas esenciales de cualquier padre y madre que se precie de serlo.

“Desconocemos el amor de los padres, hasta que tenemos a nuestros propios hijos”, decía Henry Ward Beecher. Y es cierto que a ser padres se aprende siéndolo, aunque sin lugar a dudas ayuda pararse a reflexionar sobre ¿cómo lo estoy haciendo? ¿qué puedo hacer mejor?. También es importantísimo para ejercer de padres emocionalmente eficaces, formarnos.

Por ejemplo, conociendo y aplicando la REGLA DE 24 QUILATES DE LA PATERNIDAD: “No trates a tus hijos como no te gustaría que los tratase otra persona”¿Tolerarías que un maestro, o un vecino, o un tío llamase a tu hijo tonto?…  Piensa que, para tu hijo/a tu palabra de padre o madre es infinitamente más poderosa emocionalmente que cualquier otra.

En el despacho de coaching son múltiples los casos que he visto donde el vínculo emocional entre padres e hijos ha llegado a tal punto de deterioro que se hace casi insufrible la convivencia. En algún lugar se obstruyó el conducto que conecta los corazones de los padres y los hijos. Ayudar a desatascar ese conducto es lo que trabaja un buen coach.

Es cierto, que nadie ha dicho que sea fácil ejercer de padres, y que hay etapas evolutivas, -tanto de los hijos, como de los padres-, que plantea un RETO más complejo, como por ejemplo la adolescencia, -esa enfermedad que hay que pasar- como me gusta definirla.

Mark Twain, reflexiona sobre la crisis de las edades, diciendo con ironía: Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años”

Os dejo un video, que desde la emotividad comercial, nos presenta un mensaje eterno de padres a hijos: “cuenta conmigo”

Juan BELLIDO, palabra de coach y padre

www.juanbellido.com

Más post sobre coaching para adolescentes y jóvenes

 

Los derechos emocionalmente sanos de los humanos

“Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino”

El puchero del hortelano

Hay canciones, que más que escritas con versos, parecen ser compuestas por versículos, dadas las enseñanzas que pretenden. 

La canción que os dejo hoy  (“La guía”), es una de ellas.

Habla de temas muy frecuentes en el coaching: decisiones en primera persona, asumir equivocaciones, búsqueda del propio camino, ilusiones, miedo a perder, crecer y sus consecuencias, tener un porqué para vivir, y dar el primer paso.

Todos los seres humanos, debemos tener presente, que entre los derechos emocionalmente sanos de los humanos, están, o deberían estar, el derecho a:

  • A sentir y expresar el dolor emocional.
  • A no hacer caso a los consejos.
  • A no acceder a peticiones sin sentirnos culpables o egoístas.
  • A tener momentos de soledad.
  • A no intentar solventar los problemas de otros.
  • A no adivinar las necesidades y deseos de los demás.
  • A elegir entre no responder o sí responder.
  • A comportanos de forma asertiva.
  • A equivocarnos y ser responsables de nuestros errores.
  • A tener nuestras propias opiniones y valores.
  • A sentir que nuestras propias necesidades, son tan importantes como las de los demás.
  • A experimentar y expresar los propios sentimiento.
  • A cambiar de opinión.
  • A mostrar la disconformidad.
  • A enfadarnos cuando se nos trata injustamente.
  • A cambiar lo que no nos satisface.
  • A detenernos y pensar antes de actuar.
  • A pedir lo que queremos.
  • A ser independientes.
  • A decidir qué hacer con nuestro tiempo.
  • A optar ante lo que nos gusta.
  • A buscar estrategias ante lo que nos da miedo.
  • A sentirnos alegres.
  • A expresar tristeza ante lo perdido.
  • A sorprendernos.

Siempre me ha gustado decidir antes de que lo hagan por mí 
Siempre me puedo equivocar, a eso no pienso renunciar
Que el derecho a equivocarse es un derecho universal
Y quien no te lo respeta creo que tiene, la verdad,
Los que van por un camino quieren que vayas detrás
Que hablan en imperativo y van sobrados de vanidad

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.
Yo voy a crecer.

Siempre me puedo confundir verlo todo negro cuando es gris 
Por eso nunca se debe renunciar a eso que quieres de verdad
Porque la vida es más bonito cuando hay algo por lo que luchar
El que lucha y el que espera tiene su oportunidad
Aunque haya mil tropiezos ir para adelante no ir para atrás
Disfrutando lo que andaste y lo que queda por andar.

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder.
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez
Y al caer si me hago daño de mis golpes aprenderé,
Cicatrices que recuerdan la aventura y crecer.

Yo voy a volcar mis ilusiones en lo que quiero, serán las guías que marque el camino,
Revienten las puertas que están cerradas con cerrojos de desidia 
Por el miedo a los fracasos, por el miedo a no poder. 
Sólo se salta una valla si se intenta alguna vez .