CUENTO SOBRE EL DESTINO

“El destino mezcla las cartas, y nosotros las jugamos”.
Arthur Schopenhauer

Este que hay a continuación, es uno de mis cuentos favoritos. Desafía la lógica y me remite a pensar sobre el destino, la predestinación, la casualidad, la causalidad, las diosidades…

 

CAUSALIDAD DESTINO

“PUEDE SER, PUEDE SER…”
En una lejana comarca allí donde el sol aparece cada mañana, vive Long Ching, un anciano de frágil cuerpecillo y larga barba blanca. Sus modales serenos y su palabra siempre cuidadosa y amable, hacen de él un hombre respetado por todos los que lo conocen, que incluso afirman que Long Ching fue en su juventud, iniciado en los misterios de la antigua sabiduría. Así que su prudencia y sobriedad es siempre objeto de admiración de todos los que lo conocen, incluido su propio y único hijo que con él vive.

Aquel día, los vecinos del poblado de Kariel se encontraban muy apenados. Durante la pasada tormenta, las yeguas de Long Ching había salido de sus corrales y escapado a las montañas, dejando al pobre anciano sin los medios habituales de subsistencia. El pueblo sentía una gran consternación por lo que no dejaban de desfilar por su honorable casa y decir repetitivamente a Long Ching:

“¡Qué desgracia! ¡Pobre Long Ching! ¡Maldita tormenta cayó sobre tu casa! ¡Qué mala suerte ha pasado por tu vida! Tu casa está perdida…”

Long Ching, amable sereno y atento, tan sólo decía una y otra vez:

“Puede ser, puede ser…”

Al poco, sucedió que el invierno comenzó a asomar sus vientos trayendo un fuerte frío a la región, y ¡Oh sorpresa! Las yeguas de Long Ching retornaron al calor de sus antiguos establos, pero en esta ocasión, preñadas y acompañadas de caballos salvajes encontrados en las montañas.

Con esta llegada, el ganado de Long Ching se había visto incrementado de manera inesperada.

Así que el pueblo, ante este acontecimiento y sintiendo un gran regocijo por el anciano, fue desfilando por su casa, tal y como era costumbre, para felicitarlo por su suerte y su destino.

“¡Qué buena suerte tienes anciano! ¡Benditas sean las yeguas que escaparon y aumentaron tu manada! La vida es hermosa contigo Long Ching…”

A lo que el sabio anciano tan solo contestaba una y otra vez:

-“Puede ser, puede ser…”

Pasado un corto tiempo, los nuevos caballos iban siendo domesticados por el hijo de Long Ching que desde el amanecer hasta la puesta del sol no dejaba de preparar a sus animales para sus nuevas faenas. Podría decirse que la prosperidad y la alegría reinaban en aquella casa.

Una mañana como cualquier otra, sucedió que uno de los caballos derribó al joven hijo de Long Ching con tan mala fortuna que sus dos piernas se fracturaron en la caída. Como consecuencia, el único hijo del anciano quedaba impedido durante un largo tiempo para la faena diaria.

El pueblo quedó consternado por esta triste noticia por lo que uno a uno pasando por su casa, decía al anciano:

” ¡Qué desgraciado debes sentirte Long Ching!” le decían apesadumbrados. “¡Qué mala suerte, tu único hijo!” “¡Malditos caballos que han traído la desgracia a la casa de un hombre respetable!”

El anciano escuchaba sereno y tan sólo respondía una y otra vez:

“Puede ser, puede ser…”

Al poco, el verano caluroso fue pasando y cuando se divisaban las primeras brisas del otoño, una fuerte tensión política con el país vecino estalló en un conflicto armado. La guerra había sido declarada en la nación y todos los jóvenes disponibles eran enrolados en aquella negra aventura. Al poco de conocerse la noticia se presentó en el poblado de Kariel un grupo de emisarios gubernamentales con la misión de alistar para el frente a todos los jóvenes disponibles de la comarca. Al llegar a la casa de Long Ching y comprobar la lesión de su hijo, siguieron su camino y se olvidaron del muchacho que tenía todos los síntomas de tardar en recuperarse un largo tiempo.

Los vecinos de Kariel sintieron una gran alegría cuando supieron de la permanencia en el poblado del joven hijo de Long Ching. Así que, de nuevo, uno a uno fueron visitando al anciano para expresar la admiración que sentían ante su nueva suerte.

“¡Tienes una gran suerte querido Long Ching!”, le decían. “¡Bendito accidente aquél que conserva la vida de tu hijo y lo mantiene a tu lado durante la escasez y la angustia de la guerra!” “¡Gran destino el tuyo que cuida de tu persona y de tu hacienda manteniendo al hijo en casa!” “¡Qué buena suerte Long Ching ha pasado por tu casa!”. El anciano mirando con una lucecilla traviesa en sus pupilas tan sólo contestaba:

” Puede ser, puede ser…”

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UNA VIDA REPLETA DE FELICIDAD

Hoy por neurociencia sabemos que da igual si la alegría nos provoca sonrisas, o provocar  sonrisas nos da alegría.

La suma de momentos de alegría, hace que nuestro balance entre el debe y el haber de como resultado una vida repleta de felicidad.

Si no estás en tu mejor momento, haz un esfuerzo, y aunque suene artificial: Echalé tus buenos momentos dale sonrisas “namás”

Prueba a oír la canción que te dejo aquí abajo. Déjate impregnar de su ritmo, melodía y letra.

Y sólo por hoy sonríe.

Juan BELLIDO, palabra de coach.

 

Soñé con vivir una vida repleta de felicidad
soñé con hallar el tesoro escondido a la orilla del mar
soñé con canciones que al mundo le gustaba escuchar
pronto entendí que esta dentro de ti
el poder para hacer los sueños realidad

Penas y tristezas no, no me interesan
todo lo que te frene fuera de tu cabeza
sabes cómo se espantan los males
así que ponte a cantar
aplícate, no te dejes convencer
sacúdete como tú sabes hacer

Esta receta , siempre funciona
si no me crees…

Echalé tus buenos momentos
dale sonrisas “namás”
prueba si quieres saber a qué sabe
vivir de verdad (Bis)

Qué es lo que tiene tan especial
que no se puede explicar
esta receta, siempre funciona
si no me crees

Soñé con abrir un camino por entre la maleza
pues sé que el que no se tropieza
no sabe lo que es caminar
soñé que tú estabas conmigo
y cada vez que te canto me digo
qué suerte que mis palabras te hagan bailar

Así que
penas y tristezas no, no me interesan
todo lo que te frene fuera de tu cabeza
sabes cómo se espantan los males
así que ponte a cantar
aplícate, no te dejes convencer
sacúdete como tú sabes hacer
esta receta, siempre funciona
si no me crees…

Échale tus buenos momentos
dale sonrisas “namás”
prueba si quieres saber a qué sabe
vivir de verdad (Bis)
qué es lo que tiene tan especial
que no se puede explicar
esta receta, siempre funciona
si no me crees, si no me crees

Échale tus buenos momentos
dale sonrisas “namás”
prueba si quieres saber a qué sabe
vivir de verdad

De los cobardes nada se ha escrito
no estamos locos, pensamos distinto
está al alcance de todo el mundo
pero hay que ser muy fino para darle su punto
Tú y yo vamos a hacerlo pero a fuego lento
y todo el mundo va a preguntar
qué es lo que tiene tan especial
que no se puede explicar

Échale tus buenos momentos
dale sonrisas “namás”
prueba si quieres saber a qué sabe
vivir de verdad (Bis)