Hacia dónde

Me llega la reseña del espectáculo de una amiga bailaora CHLOÉ BRULÉ. Me embarga la temática del espectáculo “hacia dónde“:

La velocidad (dice la sinopsis) es la forma de éxtasis que la revolución técnica ha brindado al hombre. Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido. (Milan Kundera)
Una reflexión sobre nuestro tiempo y sus excesos, sobre el individuo y su inevitable necesidad-deseo de avanzar; transformando, re-construyendo y de-batiendo, sobre lo mismo, con lo mismo, pero hacia otro lugar.

Son numerosos los procesos de coaching cuyo eje central es trabajar la gestión del tiempo y qué hacer con él, para que no sea él (el tiempo) el que haga sobre nosotros.

Juan BELLIDO
coach

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Canción optimista II

Esta canción optimista “castillos en el aire”, tiene versos centrados en el “aquí y ahora”  dignos de ser meditados.

 

Hay que reir,
la vida esta cansada de vivir por ti.

Hay que romper barreras
dejate de historias y comienza a ser feliz
No hay que soñar
Hay que cumplir los sueños


Pregunta coach: ¿quieres? ¿te atreves?…

 

Juan BELLIDO

coach

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Letra de la cancion JD2 – Castillos en el Aire:
Vivir deprisa para morir con calma,
soñar un mundo de ilusiones que se alcanzan
hablar bajito para gritar mas fuerte
que existe un mundo de colores diferentes

Reir con fuerza para calmar los llantos
tocar la luna simplemente con un santo,
dejarte el alma en cada despedida
y asi tener una excusa pa’ volver

me quedare calladito para oir verdades
que no dire, si no canto esta cancion
como escucharas mi voz..

Hay que reir,
la vida esta cansada de vivir por ti
Hay q romper barreras
dejate de historias y comienza a ser feliz
No hay que soñar
Hay que cumplir los sueños
sin poder pintar castillos en el aire
Ahora te preguntas, ya mañana Dios dira
y Dios dira..

Romper barreras para sentirte suelto
dormir tranquila como la bella del cuento
pasar mil horas frete a tu ventana
y que me de a mi la piel el fresquito de la mañana

Me quedare calladita para oir verdades,
que no dire, si no canto esta cancion
como escucharas mi voz

Hay que reir,
la vida esta cansada de vivir por ti
Hay q romper barreras
dejate de historias y comienza a ser feliz
No hay que soñar
Hay que cumplir los sueños
sin poder pintar castillos en el aire
Ahora te preguntas, ya mañana Dios dira
y Dios dira..

Hay que reir,
la vida esta cansada de vivir por ti
Hay q romper barreras
dejate de historias y comienza a ser feliz
No hay que soñar
Hay que cumplir los sueños
sin poder pintar castillos en el aire
Ahora te preguntas, ya mañana dios dira

Me quedare calladita para oir verdades,
que no dire, si no canto esta cancion
como escucharas mi voz

Hay que reir,
la vida esta cansada de vivir por ti
Hay q romper barreras
dejate de historias y comienza a ser feliz
No hay que soñar
Hay que cumplir los sueños
sin poder pintar castillos en el aire

¿De dónde viene el “boom” de la Inteligencia Emocional?

¿De dónde viene el “boom” de la Inteligencia Emocional?

Aunque el “boom” del tema de la IE (Inteligencia Emocional) se produce en la segunda mitad de los años noventa del siglo XX, los principales autores relatan antecedentes de décadas anteriores. Goleman menciona las investigaciones realizadas por su difunto amigo y profesor de la Universidad de Harvard, David McClelland cuyas investigaciones en los años 50-60 condujeron a la formulación de su teoría de la motivación sobre “las tres necesidades: poder, logro y filiación”. 

Según Goleman, McClelland realizó hallazgos importantes en sus investigaciones, que publicó a inicios de los años setenta, que cambiaron radicalmente los enfoques que existían sobre los test de inteligencia como predictores del éxito laboral, profesional, o en una carrera directiva y cuestionó fuertemente la “…falsa pero extendida creencia de que el éxito depende exclusivamente de la capacidad intelectual..”.

Entre los criterios que planteó McClelland en aquellos años estaba que “… las aptitudes académicas tradicionales -como las calificaciones y los títulos- no nos permiten predecir adecuadamente el grado de desempeño laboral o el éxito en la vida…”. Planteaba que los rasgos que diferencian a los trabajadores más sobresalientes de aquellos otros que simplemente hacen bien las cosas había que buscarlos en competencias tales como la empatía, la autodisciplina y la automotivación, entre otras. 

Un artículo de McClelland publicado en 1973 propició la aparición de un sistema completamente nuevo para medir la excelencia, un sistema que se ocupa de evaluar las competencias que presenta una determinada persona en el trabajo concreto que está llevando a cabo. Desde esa nueva perspectiva, una “competencia” es un rasgo personal o un conjunto de hábitos que llevan a un desempeño laboral más eficaz o, por decirlo de otro modo, una habilidad que “aumenta el valor económico del esfuerzo que una persona realiza en el mundo laboral”

Weisinger, al igual que otros autores y el propio Goleman, señala que el término “inteligencia emocional” lo acuñaron en 1990 dos psicólogos de las universidades de New Hampshire, John Mayer; y de Yale, Peter Salovey, que identificaron como los cuatro componentes y habilidades básicas de la inteligencia emocional las siguientes: 

  • La capacidad de percibir, valorar y expresar emociones con precisión.
  • La capacidad de poder experimentar, o de generarlos a voluntad, determinados sentimientos, en la medida que faciliten el entendimiento de uno mismo o de otra persona.
  • La capacidad de comprender las emociones y el conocimiento que de ellas se deriva. 
  • La capacidad de regular las emociones para fomentar un crecimiento emocional e intelectual.
  • Ahí es nada…

    Juan BELLIDO

    Coach

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    Entonces… ¿qué es la inteligencia emocional?

    ¿qué es la inteligencia emocional? ¿y en el trabajo?

     

    equlibrio by JB
    equlibrio by JB

    ¿qué es la inteligencia emocional?

    ¿cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajo?

    Es frecuente que en los cursos y seminarios alguien me pregunte estas cuestiones…

    Goleman, ofrece una definición de la Inteligencia Emocional, en su segundo libro, “La inteligencia emocional en la empresa”(1999):
    “El término inteligencia emocional se refiere a la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos. Se trata de un término que engloba habilidades muy distintas -aunque complementarias- a la inteligencia académica, la capacidad exclusivamente cognitiva medida por el cociente intelectual…”

    Weisinger más directo, la presentó en la introducción de su libro“La Inteligencia Emocional en el Trabajo” (1998), de la siguiente forma:

    “La inteligencia emocional es, en pocas palabras, el uso inteligente de las emociones: de forma intencional, hacemos que nuestras emociones trabajen para nosotros, utilizándolas con el fin de que nos ayuden a guiar nuestro comportamiento y a pensar de manera que mejoren nuestros resultados…”.

    Coopers y Sawaf, en “La inteligencia emocional. Aplicación al liderazgo y a las organizaciones”, (1998), la definen mas brevemente:

    “Inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y la agudeza de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia…”

    En estas y cualesquiera otras definiciones, el centro radica en las emociones. Todo gira alrededor de cómo se identifican, se gestionan y se pueden “utilizar” de manera productiva; tanto en nuestro interior, es decir lo que podemos hacer con nuestras emociones, en nuestro comportamiento y en nuestras relaciones con los demás; así como lo que podemos hacer con las emociones “de los demás”, es decir, las que podemos identificar o generar en otros. 

    No hay ninguna duda de que las emociones juegan un papel significativo en nuestras vidas, pueden generar estímulos y energías poderosas para alcanzar objetivos que nos proponemos; pero, también puede generarnos frustraciones profundas que inhiban nuestros pensamientos y acciones. En nuestras relaciones con los demás, pueden ser capaces de ayudarnos a transmitir entusiasmo y reclutar seguidores de nuestros proyectos; pero, también pueden generarnos conflictos y rechazos, si no sabemos gestionarlas y manejarlas de manera adecuada, es decir, “de forma inteligentemente emocional”. En las sesiones de coaching, veo esto cotidianamente.

    Juan BELLIDO

    Coach

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    ¿a qué juegas?

    En los cursos y sesiones de coaching, salen a menudo el tema de los juegos psicológicos.

    juego de niños
    ¿juego?

    En los cursos y sesiones de coaching, salen a menudo el tema de los juegos psicológicos.

    Cada uno de nosotros en determinadas ocasiones jugamos.

    Entendemos juego como la actitud que adoptamos y por ende, el comportamiento que mostramos ante los demás. Ello nos hace relacionarnos de un modo específico.

    El ANÁLISIS TRANSACCIONAL, y su creador, Eric Berne, nos puede dar muchas luces sobre ello.

    Todos/as jugamos a algún juego (o varios) en múltiples ocasiones. Lo interesante es adivinar (reconocer) cuál de estos juegos (o maneras de relacionarnos) es recurrente en nosotros.

    También es interesante descubrir lo sano de nuestro juego (o relación)

    Los juegos, casi siempre, se juegan de manera no consciente, de ahí, la importancia de reconocerlos.

    A modo de ejemplo:


    Un niño no quiere ir al colegio diciendo “no me gusta” a su mamá, la mamá le dice: “no me hagas sufrir, tienes que ir al colegio” (rol de Victima de la mamá).
    Llama al papá a quien le dice: “no se que hacer con este niño, no quiere ir al colegio” (invitación al papá para que entre en rol de Salvador de la mamá).
    El papá dirigiéndose al niño le dice: “si no vas al colegio te pego” (papá en rol de Perseguidor del hijo).
    El niño empieza a llorar (posición de Victima) y llama a su mamá (invitándola al rol de Salvadora).
    La mamá amonesta al papá (rol de Perseguidora de papá) diciéndole: “no voy a permitir que trates así al niño”.
    Papá y mamá discuten (intercambiando entre ellos roles de Perseguidor-Victima), el papá se sale de casa molesto y la mamá se queda llorando (rol de Victima).
    Al ver esto el niño dice: “mamá no llores, ahora mismo voy al colegio (rol de Salvador).
    Esta conducta se repite frecuentemente y de la misma forma. El niño está “aprendiendo” un juego de manera no consciente… y puede ser que un día se vea atrapado en él.

    ¿Y tú a qué juegas?

    Juan BELLIDO

    coach

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    ¿qué quieres?

    A veces, saber lo que se quiere no es fácil.

    Es una buena estrategia preguntarse entonces: ¿qué no quiero?

    El maestro Sabina hace de estas preguntas coachs una obra de arte con su canción “contigo”…

    Juan BELLIDO

    coach

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    LETRA DE LA CANCION JOAQUIN SABINA – CONTIGO (SABINA Y CIA NOS SOBRAN LOS MOTIVOS)

    Yo no quiero un amor civilizado,
    con recibos y escena del sofá;
    yo no quiero que viajes al pasado
    y vuelvas del mercado
    con ganas de llorar.
    Yo no quiero vecinas con pucheros;
    yo no quiero sembrar ni compartir;
    yo no quiero catorce de febrero
    ni cumpleaños feliz.

    Yo no quiero cargar con tus maletas;
    yo no quiero que elijas mi champú;
    yo no quiero mudarme de planeta,
    cortarme la coleta,
    brindar a tu salud.
    Yo no quiero domingos por la tarde;
    yo no quiero columpio en el jardín;
    lo que yo quiero, corazón cobarde,
    es que mueras por mí.

    Y morirme contigo si te matas
    y matarme contigo si te mueres
    porque el amor cuando no muere mata
    porque amores que matan nunca mueren.

    Yo no quiero juntar para mañana,
    no me pidas llegar a fin de mes;
    yo no quiero comerme una manzana
    dos veces por semana
    sin ganas de comer.
    Yo no quiero calor de invernadero;
    yo no quiero besar tu cicatriz;
    yo no quiero París con aguacero
    ni Venecia sin ti.

    No me esperes a las doce en el juzgado;
    no me digas “volvamos a empezar”;
    yo no quiero ni libre ni ocupado,
    ni carne ni pecado,
    ni orgullo ni piedad.
    Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
    yo no quiero contigo ni sin ti;
    lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
    es que mueras por mí.

    La Leyenda de los Sentimientos.

    mariobenedetti

     

     

    La Leyenda de los Sentimientos. (Cuento)

    Cuenta la leyenda que una vez se reunieron en algún lugar de la Tierra todos los sentimientos y cualidades de los seres humanos. Cuando el Aburrimiento había bostezado por tercera vez, a la Locura como siempre tan loca les propuso: ¡vamos a jugar al escondite! La Intriga levantó la ceja intrigada y la Curiosidad sin poder contenerse le preguntó: ¿Al escondite? Y, ¿Cómo es eso? Es un juego, explicó la Locura, en el que yo me tapo la cara y comienzo a contar desde uno hasta un millón y cuando yo haya terminado de contar, el primero de ustedes que yo encuentre ocupará mi lugar para continuar el juego. El Entusiasmo bailó entusiasmado secundado por la Euforia. La Alegría dio tantos saltos que terminó convenciendo a la Duda, e incluso a la Apatía, a la que nunca le interesaba hacer nada. Pero no todos querían participar. La Verdad prefirió no esconderse… ¿Para qué? si al final siempre la hallaban. Y la Soberbia opinó que era un juego muy tonto (en realidad lo que le molestaba era que la idea no hubiese sido de ella)…y la Cobardía prefirió no arriesgarse. Un, dos, tres… comenzó a contar la Locura. La primera en esconderse fue la Pereza, como siempre tan perezosa se dejó caer tras la primera piedra del camino. La Fe subió al cielo y la Envidia se escondió tras la sombra del Triunfo, que con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzó a esconderse, cada sitio que hallaba le parecía maravilloso para alguno de sus amigos… que si un lago cristalino para la Belleza… que si una hendida en un árbol perfecto para la Timidez… que si el vuelo de una mariposa lo mejor para la Voluptuosidad… que si una ráfaga de viento magnífico para la Libertad… así terminó por acurrucarse en un rayito de sol. El Egoísmo, en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio: aireado, cómodo… pero sólo para él. La Mentira se escondió en el fondo de los océanos (mentira, se escondió detrás del arco iris). La Pasión y el Deseo en el centro de los volcanes. El Olvido… se me olvidó dónde se escondió el Olvido, pero eso no es lo más importante. La Locura contaba ya novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve… y el Amor no había aún encontrado sitio para esconderse entre sus flores. Un millón contó la Locura y comenzó a buscar. La primera en encontrar fue la Pereza… a sólo tres pasos detrás de unas piedras. Después se escuchó a la Fe discutiendo con Dios sobre Teología y a la Pasión y el Deseo los sintió vibrar en los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, pudo deducir dónde estaba el Triunfo. Al Egoísmo no tuvo ni que buscarlo, él solo salió disparado de su escondite, que había resultado ser un nido de avispas. De tanto caminar sintió sed y al acercarse al lago descubrió a la Belleza, y con la Duda resultó más fácil todavía, pues la encontró sentada en una cerca sin decidir aún dónde esconderse. Así fue encontrando a todos. Al Talento entre la hierba fresca… a la Angustia en una oscura cueva… a la Mentira detrás del arco iris (mentira… en el fondo del mar). Hasta el Olvido… ya se había olvidado que estaba jugando a las escondidas. Pero sólo el Amor… no aparecía por ningún sitio. La Locura buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo del planeta, en la cima de las montañas, y cuando estaba por darse por vencida, divisó un rosal y pensó: el Amor siempre tan cursi, seguro se escondió entre las rosas… tomó una horquilla y comenzó a mover las ramas… cuando de pronto un doloroso grito se escuchó… las espinas habían herido los ojos del Amor, la Locura no sabía que hacer para disculparse: lloró… rogó… pidió perdón y hasta prometió ser su lazarillo. Desde entonces, desde que por primera vez se jugó en la Tierra al escondite, el Amor es ciego… y la Locura siempre lo acompaña. MARIO BENEDETTI