Sonrío cuando me levanto

“Ningún hombre es feliz a menos que crea serlo”.
Publio Siro (Siglo I AC) Poeta dramático romano.

selfie coaching felicidad

Sonrío cuando me levanto si hace buen día o si llueve, dice la canción de Los Aslándticos. Vivimos en un mundo que obliga a la felicidad impostada. No hay selfie (autofoto) que no muestre una cara de felicidad con “morritos” o sin ellos. No hay foto de instagram que no muestre un fabuloso momento o escenario feliz.

Ello no tiene nada de malo, aunque sí encierra algo de peligro: Atribuir la felicidad únicamente a escenarios efímeros que caben en un smarphone. Paradójicamente algo que pertenece a la profundidad del ser se tiende a creer que está fuera de la persona.

Hay momentos en la vida, teñidos de momentos sin ningún glamour (encanto natural que fascina), como por ejemplo limpiar la casa u ordenar un armario, que aunque no sean dignos de aparecer en el historial glamuroso de facebook, también merecen una sonrisa profunda y sincera que transparenta la felicidad interna.


Yo tengo un castillo en el aire que ni un huracán me lo mueve
Vivo en una torre de naipes que puedes poner donde quieres
Me se algunos trucos de magia y algunas canciones también
Si quieres venirte conmigo hay algo que tienes que aprender

Que sólo hay una oportunidad, la vida son dos días desde ayer
Mis huellas las va borrando el mar y tal vez no se pueda volver
¿A donde iré? no lo sé, ya lo descubriré y ¿qué mas da?

Si soy como un equilibrista haciendo lo imposible para no caer
En manos de la gravedad, andando por la cuerda floja, sin mirar atrás
Como un malabarista que juega con la realidad haciendo maravillas en el aire, poniendo a bailar el fuego, contento si tú me aplaudes (Oh… Oh…)

Sonrío cuando me levanto si hace buen día o si llueve
Pues paso la vida soñando sabiendo que todo se puede
Y en cada canción que yo canto, lo bueno y lo malo también
Se vuelven palabras que riman y el mundo se ve tal como es
Un escenario nada más donde cada uno tiene su papel
A algunos nos gusta improvisar, tal vez solo se nos de bien disfrutar

Si soy como un equilibrista haciendo lo imposible para no caer
En manos de la gravedad, andando por la cuerda floja, sin mirar atrás
Como un malabarista que juega con la realidad haciendo maravillas en el aire, poniendo a bailar el fuego, contento si tú me aplaudes

Y le he perdido el miedo a la altura
Mi vida es una aventura
Si quieres vente conmigo
Hagamos una locura
Y le he perdido el miedo a la altura
Mi vida es una aventura
Si quieres vente conmigo
Vámonos…

Si soy como un equilibrista haciendo lo imposible para no caer
En manos de la gravedad, andando por la cuerda floja, sin mirar atrás
Como un malabarista que juega con la realidad haciendo maravillas en el aire, poniendo a bailar el fuego (Oh…)

Si soy como un equilibrista haciendo lo imposible para no caer
En manos de la gravedad, andando por la cuerda floja, sin mirar atrás
Como un malabarista que juega con la realidad haciendo maravillas en el aire, poniendo a bailar el fuego, contento si tú me aplaudes.

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DESIDERATA

DESIDERATA COACHING

Escucha:

Camina plácidamente, a pesar del ruido y de la prisa, y recuerda que la paz se puede hallar en el silencio.
En la medida de lo posible, mantén buenas relaciones con todos, pero no te sometas para conseguirlo.
Manifiesta tu verdad de modo claro y sereno: Escucha a los demás, incluso al torpe e ignorante; no solo tú tienes reflexiones que ofrecer.
Evita a las personas ruidosas y agresivas, que producen desazón en el espíritu.
Si te comparas con otros, te volverás hueco y amargado, pues miraras a unos desde arriba y a otros desde abajo.

Disfruta de tus logros y de tus planes. Interésate en tu profesión, por muy modesta que esta sea, que es un tesoro en momentos de cambio.

Sé cauto en los negocios, porque el mundo está lleno de engaños. Pero que ello no te impida ejercer la virtud; se de los que luchan por altos ideales y viven heroicamente

Sé tú mismo, no finjas el afecto. No seas cínico en el amor pues, a pesar de las torpezas y los desengaños, es perdurable cual la hierba.
Acepta dócilmente los consejos de los años, abandonando con gallardía las cosas de la juventud.

Robustece la firmeza de espíritu, para que ella te proteja de las adversidades repentinas; no te angusties con pensamientos oscuros, recuerda que muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.

Que un exceso de rigor no te impida ser amable contigo mismo.

Eres una criatura del universo, como los árboles o las estrellas; estas en él con todo derecho. Con independencia de cómo lo veas tú, el universo funciona como es debido.

Por lo tanto, concibas a Dios como lo concibas, mantente en paz con él. Y, cualesquiera que sean tus quehaceres y tus y aspiraciones, permanece en paz con tu alma, a pesar de la ruidosa confusión de la vida.

Pese a todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos, el mundo es hermoso. Sé alegre. Esfuérzate por ser feliz.

Max Ehrmann

Violencia de género: la solución

“Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.”

Albert Einstein

La asimetría social entre mujeres y hombres en sus relaciones favorece la violencia de género.

La clave para hacer algo efectivo con las generaciones de adolescentes (chicas y chicos), -en cuanto a futuros hombres y mujeres que pueden llegar a ser víctimas y agresores-, puede estar en abordar la naturaleza ideológica del problema, a través del trabajo con “las creencias”.

creencias coachingLas creencias, en coaching, podemos decir que son juicios que están hondamente arraigados dentro de nuestra identidad, en un plano normalmente subconsciente, y que hace que actuemos de una determinada manera.

Todos nosotros estamos llenos de creencias y algunas de ellas pueden ser insanas, limitadoras o configurar una manera de pensar (ideológica) que puede llevar a conductas tan irracionales como la violencia de género.  En coaching se trabaja para descubrirlas y sanearlas.

Un motivo más para trabajar en educación bajo la metodología del coaching.

Os dejo un video que explica excelentemente la relación entre creencias, género y coaching.

Bauman y Steiner, se van dos maestros

“El amor es la supervivencia del yo a través de la alteridad del yo.”

(Zygmun Bauman)

Se han ido físicamente dos de mis maestros. Ambos han influido en mi manera de entender las relaciones humanas, y por ende la educación.

Zygmun Bauman y Claude Steiner. Del primero me he sentido interpelado al análisis del para qué educar, del segundo sobre el cómo educar.

bauman
Zygmun Bauman

Bauman, aporta una lectura de nuestro tiempo con el término modernidad líquida. Define con ello eso que parece estar pasándonos y que hace que lo que antes era duradero, religión, empleo y relaciones, pasa a ser efímero.

El maestro aporta pistas para la reflexionar sobre si deberíamos aventurarnos a adherirnos a redes sociales indiscriminadamente, o enseñar a nuestros alumnos e hijos su uso. Creo que la clave es pararnos a pensar ¿para qué lo hacemos? ¿qué nos aportan? ¿qué aportamos?

Todo es más fácil en la vida virtual, pero hemos perdido el arte de las relaciones sociales y la amistad”, escribía Bauman.

“Las pandillas de amigos o las comunidades de vecinos no te aceptan porque sí, pero ser miembro de un grupo de en Facebook es facilísimo. Puedes tener más de 500 contactos sin moverte de casa, le das a un botón y ya”.

El aporte a la reflexión sobre la educación es evidente. Dejo un fragmento:

“Se ve a la educación más como un producto que como un proceso. Así la educación parece abandonar la noción de conocimiento útil para toda la vida para sustituirla por la noción de conocimiento de usar y tirar. Esa concepción es uno de los retos a vencer. La educación debería ser una acción continua de la vida y no dedicarse únicamente al fomento de las habilidades técnicas. Lo importante es formar ciudadanos que recuperen el espacio público de diálogo y sus derechos democráticos, para así ser capaces de controlar el futuro de su entorno y el suyo propio. Cuando el mundo se encuentra en constante cambio, la educación debería ser lo bastante rápida para agregarse a éste. Estamos ante la educación líquida

steiner
Claude Steiner

Las personas desde lo profundo, en las relaciones humanas, si tenemos que elegir entre la nada y el dolor, elegimos el dolor. Necesitamos existir para los demás. Esta es una de las genialidades que descubrí del maestro Steiner y su economía de caricias.

Inauguré este blog en el 2009, con una obra suya, El cuento de los peluches caldo , mi cuento favorito de todos los tiempos.

El maestro del análisis transaccional Claude Steiner, aporta una valiosísima visión de la educación emocional,y sobre cómo educar.

“Los juegos de poder psicológicos funcionan porque la gente está entrenada para obedecer desde la infancia”, decía el maestro Steiner.

D.E.P. ambos genios.

Mejorar la autoestima con la defusión

“La paradoja de la autoestima, es que quien la tiene no la necesita y quien la necesita no la tiene” (Juan BELLIDO)

Muchas personas dicen tener una baja autoestima. Son menos las que saben qué hacer para mejorarla.

En este video se presenta qué es la defusión, y cómo puede ayudar a aumentar la autoestima trabajando con el autoconcepto.

NOTA: Estos videos tienen la única intención de compartir conocimientos y sabiduría para el bienestar y felicidad de las personas. Si crees que puede ayudar a alguien más comparte sin límite. 

Gracias.

Una vida de película

“Dime a qué prestas atención y te diré quien eres”.

José Ortega y Gasset.

A veces hay opciones en la vida, y ello nos lleva a elegir “vivir una vida de opción”, hasta tal punto que pudiera parecer de película.

Este es el caso de la siguiente historia, donde la determinación, las creencias y los valores personales se dan la mano.

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Barry Martin en el 2006 se incorporó a su nuevo trabajo como jefe de obra para la construcción de un lujoso centro comercial en la ciudad de Seattle. Los promotores habían logrado comprar todas las parcelas, excepto una casa.

La primera misión de Barry fue convencer a la persona propietaria de la casa de que la vendiera. La casa era de Edith Macefield, una anciana que nació en 1921.

Barry, el jefe de obra, pensó que la vía diplomática sería la mejor para convencer a la anciana para que vendiera su pequeña y vieja casa.  “Buenos días señora Macefield –comenzó Barry–, sólo venía a decirle que hoy vamos a hacer mucho ruido. Si tiene cualquier problema, este es mi teléfono”. Edith aceptó el ofrecimiento y pocos días después llamó a Barry para pedirle… que la llevara a la peluquería. “Ya no puedo conducir mi viejo Chevrolet Cavalier”, se excusó Edith. Aquello fue el comienzo de una gran amistad.

Cuando Barry le preguntó por qué no quería vender su casa, a pesar de que le ofrecían un millón de dólares y una vivienda en otro barrio de Seattle, Edith le contestó: “Yo no quiero mudarme. No necesito el dinero. El dinero no significa nada para mí. Esta es mi casa. Mi madre murió aquí, en este mismo sofá. Regresé a Estados Unidos desde Inglaterra para cuidar de ella. Me hizo prometer que la iba a dejar morir en casa y no en una residencia. Cumplí mi promesa y es aquí donde quiero morir, en mi propia casa, en este sofá”.

Edith, de joven aprendió francés y alemán y se trasladó a Inglaterra. Contaba de sí misma que había sido espía británica en Alemania, que había escapado del campo de concentración de Dachau y que aprendió a tocar el clarinete gracias a su primo, el legendario músico de jazz Benny Goodman.

Al acabar la Segunda Guerra Mundial permaneció en Inglaterra atendiendo a huérfanos de guerra. Se hizo experta en ópera, y fan de Fran Sinatra y de Greta Garbo. Su vida seguía siendo divertida y alocada, hasta que en 1965 su madre enfermó gravemente y ella regresó a los Estados Unidos para atenderla. Su madre vivía en esa casa de Seattle, y allí murió, pocos años después. Para conservar su recuerdo, ella decidió echar raíces y quedarse allí. Para siempre.

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Esta es la verdadera historia que inspiró la película Up. La historia de Edith y de su rechazo de la suculenta oferta apareció en la prensa y llegó a oídos de los responsables de la productora Pixar. La película “Up”, cuenta la maravillosa historia de amor en la que un hombre decide honrar la memoria de su esposa salvando la casa en la que vivieron tantos años de felicidad.

La película se estrenó en 2009, pero Edith no pudo verla porque un cáncer de páncreas acabó con su vida el 15 de junio de 2008. Barry cuidó de ella hasta el final.
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¿Y qué pasó con la casa? La heredó Barry, no se la ofreció a sus antiguos jefes, decidió mantener la memoria de su valiente amiga y venderla a una persona que se comprometiera a conservarla como Edith la dejó.

A veces, es posible vivir una vida de película, manteniendo la opción por la vida elegida.

La fórmula de la felicidad