optimismo versus pesimismo

A las cosas que son feas
ponles un poco de amor
y verás que la tristeza
va cambiando de color.

Según la filosofía optimismo y pesimismo se contraponen.

Como coach, me encuentro frecuentemente con situaciones, donde mis clientes (coachees) plantean situaciones vitales, que les requiere una respuesta.

Esa determinación, decisión o respuesta puede ser tomada desde el pesimismo o desde el optimismo.

Ante una situación difícil, molesta o fea, nos podemos pregutar:

¿qué es lo bueno de lo malo?

¿qué aprendizaje sacas de esta situación?

¿cómo saliste en otras ocasiones de situaciones similares?

Si el dolor, la molestia, el desánimo y la desesperanza te embargan, date tiempo… descansa, duerme, pasea, haz ejercicio, come bien, no bebas alcohol… Tiempo al tiempo…

Todo es para bien…

Cuando estés preparado o preparada decídete a salir de tu abatimiento, pide ayuda si la necesitas, y plantéate una META.

Desde la filosofía:

El término optimismo surge del latín “optimum”: “lo mejor“. El término fue usado por primera vez para referirse a la doctrina sostenida por el filósofo alemán Gottfried Wilhelm Leibniz en su obra Ensayos de Teodicea sobre la bondad de Dios, la libertad del hombre y el origen del mal (Amsterdam, 1710), según la cual el mundo en el que vivimos es el mejor de los mundos posibles.

Pesimismo (del latín pessimum, “lo peor“), doctrina filosófica que sostiene (invirtiendo la tesis leibniziana) que vivimos en el peor de los mundos posibles.

La fundamentación más o menos sistemática del pesimismo tiene lugar con los filósofos del irracionalismo del siglo XIX, tales como Schopenhauer, Mainländer, Eduard von Hartmann y Søren Kierkegaard. Y ya en el siglo XX, se enrolan también en esta corriente de pensamiento Martin Heidegger, Jean-Paul Sartre y Émile Michel Cioran.
Desde el coaching:
¿Vives de la mejor manera tu vida posible?

Os dejo una canción, que habla de mirar lo bueno de lo malo.

Juan BELLIDO, palabra de coach

www.juanbellido.com

Lo feo

(Teresita Fernández)

En una palangana vieja
sembré violetas para ti
y estando cerca del río
en un caracol vacío
cogí un lucero para ti.

En una botella rota
guardé un cocuyo para ti
y en una cerca sin brillo
se enredaba el coralillo
floreciendo para ti.

Basurero, basurero
que nadie quiere mirar
pero si sale la luna
tus latas van a brillar.

Alita de cucaracha
llevada hasta el hormiguero
así quiero que en mi muerte
me lleven al cementerio.

A las cosas que son feas
ponles un poco de amor
y verás que la tristeza
va cambiando de color.

Coaching para ligar

 No importa lo que uno es por nacimiento, sino lo que uno es por sí mismo.

Albus Dumbledore a Cornelius Fudge
Harry Potter y el Cáliz de Fuego

 Son tres los procesos en los que he apoyado a los clientes (coachee) en su META, a priori, llamativo.Quiero conocer a alguien especial, con quien compartir mi vida, podría resumir el objetivo esos tres procesos.

 Una de las clientas, me espetó la pregunta: ¿Me puede servir el coaching para ligar?

  Otro cliente, aterrizó en querer controlar su nerviosismo y en no sentirse “tan torpe” cuando estaba frente a una chica que le gustaba.

 Un tercero, deseaba dejar de estar de flor en flor, con el permanente sentimiento de que “ninguna chica se queda en mi vida”.

 Todos ellos, compartieron unos mismo objetivos –profundos- a trabajar:

 1. Las creencias autolimitantes que no le permitían mostrarse tal cual eran y que les llevaban a interpretar sobre quiénes eran realmente. De tal modo que inventan un personaje, que ocultando a la persona que hay en el fondo, no muestran sus verdaderos gustos, sus aficiones, su manera de entender la vida y hasta de vestir, siguiendo la creencia de que deben ser  idénticos a la persona que tienen “en frente”

 2. La autoestima. No se puede querer a nadie, si antes no te quieres tú, les “confronté”. Nadie, digo nadie, quiere estar con un perdedor, con alguien sin valor, con alguien que no aporta valor a su vida. Usamos cotidianamente la expresión “esta persona vale la pena” “la quiero en mi vida” “me aporta” “es importante para mí”.

 La recientemente estrenada película “Amor y otras drogas” tiene un diálogo que ilustra genialmente el fondo de la cuestión.

 Lo que de verdad te importa –le dice la chica la protagonista-  es “encontrar un rato que alivie el dolor de ser tú mismo” (ver escena más abajo). Así no se encuentra al amor de ninguna vida, a lo sumo se puede estar entretenido en vivir, o en ligar, pero difícilmente así estarás en disposición de amar.

 Ya sabemos que la vida es lo que sucede mientras nos empeñamos en hacer otras cosas, así que si quieres compartir la vida con el amor de tu vida, comienza por lo importante.

Y lo importante es lo primero.

 Primero has de querer ser tú mismo, tú misma. Encontrar al niño interior que llevas dentro. Desterrar las falsas creencias sobre nosotros mismos. Establecer estrategias para querernos como somos y como somos capaces de evolucionar. Y planificar actividades y lugares donde puedas ser tu mismo y regalarte a los demás… Ponerte en valor, y alguien, con toda seguridad, te descubrirá…y  le importarás.

 Frente a mi despacho hay una agencia matrimonial, que ofrece contactos y facilita conocer gente, pero ello sólo es útil si el cliente sabe quién es y qué quiere querer.

 Juan BELLIDO, palabra de coach.

 

 

 

 

EMOCIÓN ELECCIÓN

Os transcribo un texto, que desde hace años, está presente en mi despacho.
Feliz día!

Juan BELLIDO, palabra de coach
www.juanbellido.com

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes de que el reloj marque la media noche. Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.

Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener, hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso, o puedo dar gracias a Dios porque las plantas están siendo regadas gratis.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero, o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud o puedo regocijarme porque estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme por todo lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo, o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas, o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela, o puedo estudiar y abrir mi mente enérgicamente y llenarla de nuevos y ricos conocimientos.

El día se presenta ante mí esperando a que yo le de forma, y ¡aquí estoy yo!… su escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí, de nadie más. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un buen día… a menos que tengas otros planes.

OBJETIVO SER FELIZ

Objetivo: Ser Feliz

Próximo curso a la vista!!!

*Encuentra a tu “niño/a interior

*Armoniza emoción y razón

*Fortalece el optimismo

*Claves de la psicología positiva

*Cómo gestionar tus enfados

*Pastillas coaching para combatir el pesimismo

*Estrategias de coaching para el objetivo: SER FELIZ


El siguiente video ilustra “racionalmente” la temática del curso…

Para más información:

coachjuanbellido@gmail.com

o

rellena el formulario de contacto

Propósitos

Que todos los días sean de año nuevo,

y todas las lunas sean luna de miel

Juan BELLIDO y Joaquín SABINA

El 31 de diciembre del pasado 2010, la Cadena Ser me entrevistó como coach.

Buscaban mi opinión sobre cómo afrontar los deseos para un nuevo año: ¿cómo hacer que los deseos no se queden en la copa de cava? ¿cómo no desinflarse a mitad de camino de conseguir lo que nos proponemos? ¿cómo hacer frente a la mala costumbre de no continuar con los propósitos? ¿cómo hacer que sea posible lo que ansiamos?

Ante el año nuevo, los humanos nos hacemos propósitos: Dejar de fumar, hacer deporte, aprender un idioma, están entre los clásicos.

Me pedían desde el programa de radio algunas recomendaciones para conseguir los propósitos ante un año nuevo. Ahí van:

ESTRATEGIAS DE COACHING PARA CONSEGUIR LOS PROPÓSITOS:

1. DEFINE CLARAMENTE QUÉ QUIERES.

No lo confundas con qué debes hacer. Para definir con claridad qué quieres hacer,  puedes preguntarte ¿qué es lo que no quieres?, ¿con qué te estás conformando en tu vida ? ¿a qué estás renunciando? ¿qué es lo que de verdad te importa? ¿qué quieres realmente? ¿quieres lo que ya tienes?

Define a qué área de la vida pertenece tu deseo: Salud; Ocio; Finanzas; Trabajo; Familia; Amigos-Amor; Espiritualidad; Crecimiento personal

2. OPTA POR CREER QUE ES POSIBLE

Habida cuenta de que nunca pierdes del todo hasta que dejas de intentarlo y que nunca hay viento favorable para quien no sabe dónde va, elige creer que es posible. Ilusiónate con lo elegido.

Tú eres aquello en lo que piensas a lo largo del día. Pregúntate: ¿en qué quieres pensar en los próximos días?

3. VISUALIZA EL RESULTADO

Cierra los ojos, respira pausadamente, escucha el sonido del aire al entrar en tu cuerpo. Serénate. Visualiza en tu mente cómo te sientes alcanzando tu propósito. Ya sea: siendo una persona exfumadora más sana y con más control sobre sí misma; una profesional con dominio de un segundo idioma o leyendo un libro en inglés; una persona ágil y llena de vitalidad tras una carrera continua y un ejercicio que te ha hecho sudar, etc.

4. PRIORIZA Y PLANIFICA

La diferencia entre lo que deseas (un sueño) y un objetivo (lo que quieres hacer) es un proyecto. Es el eslogan que reza en mi despacho, en mi web, en mi tarjeta de visita.

Planifica semanalmente cómo va a contribuir tu vida a conseguir tu logro. Simula e imita el éxito. Interprétate consiguiendo el logro.

5. ESCRIBE TU PROPÓSITO

En al Universidad de Yale llevaron a cabo un estudio donde pidieron en 1953 a los estudiantes que escribieran sus deseos de éxito tras finalizar los estudios. Tan sólo lo escribieron el 3% de los estudiantes. 20 años más tarde volvieron a reunir a aquella promoción del 53. Sorpresivamente se constató que sólo el 3% de aquellos antiguos alumnos/as habían conseguido sus metas y gozaban de mayor éxito económico y personal. Ese 3% coincidía con los que lo habían escrito.

Merece la pena intentarlo. No pierdes nada y ganas no ser del 97% restante.

Escribe tu META, tu SUEÑO, tu PROPÓSITO y pégalo en el espejo del baño. Cada vez que lo veas te recordarás a tí mismo/a que LO IMPORTANTE ES LO PRIMERO.

No dejes que lo urgente te haga olvidar lo importante: tu PROPÓSITO.

6. CONSIGUE APOYO

Si tienes la humildad suficiente para reconocer que solo o sola no puedes, felicidades.

Lo importante es llegar aprendiendo del camino. Nadie dijo que no se podía tener ayuda.

El coaching es la profesión de los “apoyadores”. Elige un/a coach que te ayude en el proceso de mejora.

7. CELÉBRALO

Sólo el 3% de la población tiene el coraje de escribir sus Metas. Menos aún son las personas que se lo recuerdan a sí mismo todas las mañanas. Felicítate, pues sólo por hoy has trabajado por tu sueño. Y aunque sea sólo por hoy has estado más cerca de tu META.

Si cada día estas más cerca, llegarás. Vive cada día como si fuese año nuevo.

Juan BELLIDO, palabra de coach

http://www.juanbellido.com

Tenemos la mala costumbre de querer a medias,

de no mostrar lo que sentimos a los que están cerca,

tenemos la mala costumbre de echar en falta lo que amamos,

sólo cuando lo perdemos es cuando añoramos.

Tenemos la mala costumbre de perder el tiempo,

buscando tantas metas falsas tantos falsos sueños,

tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,

y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,

hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,

cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,

escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,

hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,

cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,

escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.

Tenemos la mala costumbre de buscar excusas,

para no desnudar el alma y no asumir culpas

tenemos la mala costumbre de no apreciar lo que en verdad importa,

y sólo entonces te das cuenta de cuántas cosas hay que sobran.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,

hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,

cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,

escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.

Hoy te daría los besos que yo por rutina a veces no te di,

hoy te daría palabras de amor y las caricias que perdí,

cuanto sentimos cuanto no decimos y a golpes pides salir,

escúchame antes que sea tarde antes que el tiempo me aparte de ti.

Tenéis la mala costumbre.

 

Emprendedores, emprendedoras

Hoy es la víspera de la noche mágica, donde en algunos hogares los sueños de pequeños y mayores se hacen realidad.

En muchos otros, los deseos y sueños lanzados al aire, se proyectan hacia un año sin final cierto.

Por mientras los que nos dedicamos a los recursos humanos oímos, leemos, escribimos y orientamos sobre emprender, aprender, iniciar, proyectar, promover y prever. Nos afanamos en encontrar los recursos -emocionales, motivacionales, racionales, organizacionales- para apoyar a alcanzar ese final, META, o sueño.

Un emprendedoremprendedora es aquella persona que enfrenta con resolución acciones difíciles, dicen los manuales más ortodoxos.

Lejos queda la acepción del término emprendedor asociado a los militares que iniciaban desconocidas expediciones, o mi favorita, la que se asociaba el término a maestros de obras, -arquitectos e ingenieros de hoy-, que emprender obras difíciles, como puentes, túneles y edificios imposibles.

En economía,negocios, finanzas, emprender, tiene un sentido más específico designando a aquel individuo que esta dispuesto a asumir un riesgo económico.

En cualquier caso emprenderor o emprendedora se refiere a quien identifica una oportunidad o necesidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha o resolverla.

En las sesiones de coaching siempre, oriento el trabajo con emprendedores y emprendedoras desde “la finalidad o misión a alcanzar con la acción propuesta”. De ahí la pregunta esencial ¿para qué lo quieres hacer?

La finalidad o META, si es noble, valerosa y, lo más importante, si es COHERENTE Y CONCRUENTE CON LO QUE QUEREMOS Y ESPERAMOS DE LA VIDA, se convertirá por sí misma en MOTOR emocional y racional para poner a nuestro servicio todo el potencial y energía que llevamos dentro.

El mundo y la historia está lleno de estos gestos heroicos, de esas acciones cotidianas silenciosas. La inmensa mayoría de ellos de manera anónima y silenciosa.

Imaginemos que alguien se propone cambiar un país… Para ello decide enseñar a pensar a sus ciudadanos, comenzando por los niños. Si esos niños viven alejados de una escuela, no importa. Si esos niños no tienen libros, no importa. Si esos niños están sumidos en la pobreza, no importa… Porque ese alguien es un emprendedor… Y por ello, tiene claro su PARA QUÉ, que le aporta la energía, creatividad y motivación necesaria para hacerlo a  pesar de todo y todos, aunque sea en burro…

El video siguiente lo ilustra, emocionalmente bien.

Juan BELLIDO, palabra de coach

www.juanbellido.com