La importancia de los cosas pequeñas…

Las cosas pequeñas, si se ponen juntas, son más grandes que las grandes

A menudo, cuando trabajo con las METAS que tienen que ver diréctamente con las relaciones personales desde el enfoque de la Inteligencia Interpersonal, es inevitable trazar un plan de trabajo tan concreto, que incluye modificar comportamientos y hábitos cotidianos sencillos.

Más allá del entrenamiento en la conducta empática y el manejo de las emociones, desplegar la elegancia de la atención por los detalles y el cuidado de los demás, marcan la diferencia.

Los “pequeños detalles de cortesía” en las relaciones humanas, marcan la excelencia.

En los procesos de coaching de equipos, muy a menudo salta como delatores de la calidad del ambiente de trabajo, los pequeños detalles “no tenidos en cuenta”, a saber: una puerta que no se cierra y molesta la corriente de aire a un compañero, un papel higiénico no repuesto, o una información no dada.

En los procesos individuales de coaching trabajando asuntos de pareja, es muy frecuente, que los reproches y reclamos giren en torno a cosas pequeñas que juntas hacen una grande. Por ejemplo: la falta de delicadeza en el trato, el no cuidado de la pasión a sorbos, o la corresponsabilidad en el cuidado de la casa.

En el coaching de jóvenes, un indicador esencial de la mejora de la convivencia entre padres e hijos pasa por reconocer los momentos de recíproco cuidado, por pequeños que sean.

Las cosas pequeñas, si se ponen juntas, son más grandes que las grandes.

Os dejo por hoy, que he de tener un pequeño detalle de cortesía…

Juan BELLIDO, palabra de coach

www.juanbellido.com

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El mundo es… siempre siempre un lío.

He sido un hombre afortunado; en la vida nada me ha sido fácil.
Sigmund Freud

Será porque mi semana es poética, o será porque la vida es poesía… En cualquier caso un poema más…

CURRÍCULUM

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente
usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

Mario Benedetti

Si…

Si

Si puedes mantener la cabeza cuando todo a tu alrededor
pierde la suya y te culpan por ello;
Si puedes confiar en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero admites también sus dudas;
Si puedes esperar sin cansarte en la espera,
o, siendo engañado, no pagar con mentiras,
o, siendo odiado, no dar lugar al odio,
y sin embargo no parecer demasiado bueno, ni hablar demasiado sabiamente;

Si puedes soñar-y no hacer de los sueños tu maestro;
Si puedes pensar-y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el desastre
y tratar a esos dos impostores exactamente igual,
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho
retorcida por malvados para hacer una trampa para tontos,
O ver rotas las cosas que has puesto en tu vida
y agacharte y reconstruirlas con herramientas desgastadas;

Si puedes hacer un montón con todas tus ganancias
y arriesgarlo a un golpe de azar,
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir nunca una palabra acerca de tu pérdida;
Si puedes forzar tu corazón y nervios y tendones
para jugar tu turno mucho tiempo después de que se hayan gastado
y así mantenerte cuando no queda nada dentro de ti
excepto la Voluntad que les dice: “¡Resistid!”

Si puedes hablar con multitudes y mantener tu virtud
o pasear con reyes y no perder el sentido común;
Si ni los enemigos ni los queridos amigos pueden herirte;
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado;
Si puedes llenar el minuto inolvidable
con un recorrido de sesenta valiosos segundos.
Tuya es la Tierra y todo lo que contiene,
y —lo que es más— ¡serás un Hombre, hijo mío!

Rudyard Kipling

If…

If you can keep your head when all about you 
Are losing theirs and blaming it on you; 
If you can trust yourself when all men doubt you, 
But make allowance for their doubting too; 
If you can wait and not be tired by waiting, 
Or, being lied about, don’t deal in lies, 
Or, being hated, don’t give way to hating, 
And yet don’t look too good, nor talk too wise;

If you can dream – and not make dreams your master; 
If you can think – and not make thoughts your aim; 
If you can meet with triumph and disaster 
And treat those two imposters just the same; 
If you can bear to hear the truth you’ve spoken 
Twisted by knaves to make a trap for fools, 
Or watch the things you gave your life to broken, 
And stoop and build ‘em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings 
And risk it on one turn of pitch-and-toss, 
And lose, and start again at your beginnings 
And never breath a word about your loss; 
If you can force your heart and nerve and sinew 
To serve your turn long after they are gone, 
And so hold on when there is nothing in you 
Except the Will which says to them: “Hold on”;

If you can talk with crowds and keep your virtue, 
Or walk with kings – nor lose the common touch; 
If neither foes nor loving friends can hurt you; 
If all men count with you, but none too much; 
If you can fill the unforgiving minute 
With sixty seconds’ worth of distance run – 
Yours is the Earth and everything that’s in it, 
And – which is more – you’ll be a Man my son! 

Rudyard Kipling, poeta, periodista y novelista inglés que nació el 30 de noviembre de 1865 (Bombay, India). Premio Nobel de Literatura1907

Entre Cobardes y Temerarios

No es valiente aquel que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlo.

 Nelson Mandela

Es muy frecuente encontrarme en los procesos de coaching, situaciones, antes las cuales los/as  clientes/as tienen que decidir. Es decir, después de aplicar herramientas para clarificar posibilidades, hipótesis de respuesta y opciones, tienen que determinar qué hacer.

Llegado a este punto, es de vital importancia, calibrar los miedos y las potencialidades para hacer posible lo elegido con valor.

Cobardía y Temeridad son polos antagónicos, en cuyo punto intermedio se encuentra la virtud de la valentía. 

Hacer presente, motivar y entrenar los recursos personales para mantener la opción tomada con valentía es tarea de un buen coach.

Leo en estos días, en un apasionante libro de filosofía de Francis Wolff: “Si el ser vivo no fuera ante todo un ser que puede batirse para vivir antes que uno que evita a todo precio el dolor, no estaría, sencillamente, vivo. La vida es, para el ser vivo, un acto antes de ser un estado“.

Os dejo con un texto de Aristóteles, donde describe magistralmente la fundamentación de lo comentado. Ya sabéis que la filosofía es una de las bases del coaching.

Aristóteles, escribe:

Y en primer lugar hablemos del valor. Que es un término medio entre el miedo y la temeridad, ya ha quedado manifiesto.

toros y coaching

Es evidente que tememos las cosas terribles y que éstas son, absolutamente hablando, males, por eso también se define el miedo como la espera de un mal. Tememos, pues, todo lo que es malo, como el descrédito, la pobreza, la enfermedad, la falta de amigos, la muerte, pero, el valiente no parece serio frente a todas estas cosas: pues algunas han de temerse y es noble temerlas, y no hacerlo es vergonzoso, por ejemplo, el descrédito: el que lo teme es honrado y decente; el que no lo teme desvergonzado… Ahora bien, el valiente es intrépido como hombre: temerá, por tanto, también estas cosas, pero como es debido y según la razón lo admita en vista de lo que es noble, pues éste es el fin de la virtud… Por tanto, el que soporta y teme lo que debe y por el motivo debido, como y cuando debe, y confía del mismo modo, es valiente, porque el valiente sufre y obra según las cosas lo merecen y como la razón lo ordena… El que peca por exceso de confianza respecto de las cosas temibles es.. temerario que es como un jactancioso que aparenta valor; al menos, tal corno el valiente se comporta frente a lo terrible, quiere aparecer el temerario, y por tanto lo imita en lo que puede…

El que se excede en el temor es cobarde, teme, en efecto, lo que no debe y como no debe, y se dan en él todas las características semejantes: Le falta también confianza, pero se manifiesta más claramente por el exceso de que da, muestras en los dolores. El cobarde es, pues, un descorazonado, pues lo teme todo… Con las mismas cosas tienen que habérselas, por tanto, el cobarde, el temerario y el valiente, pero se comportan de distinto modo frente a ellas. Los unos pecan por exceso o por defecto, otro mantiene la actitud intermedia y debida. Los temerarios son precipitados y prontos antes de los peligros, y ceden cuando se encuentran en ellos, mientras que los valientes son fuertes en la acción, pero antes de ella tranquilos. Como hemos dicho, pues, el valor es un término medio respecto de las cosas que inspiran confianza o temor.
( Aristóteles. Etica a Nicómaco. Libro III, 7 )

Encontrarse con uno/a mismo/a

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”
Pablo Neruda

 

“Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”

Sigmund Freud 

Movimiento positivo

“Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidarse es difícil para quien tiene corazón.”

Gabriel García Márquez

Un anuncio publicitario, no puede esconder su intencionalidad, aunque sí puede de paso generar valor y emoción.

Ahí va uno, emocional, generando movimiento positivo.

CREDO PERSONAL DE JOSÉ LUIS SAMPEDRO

CREDO PERSONAL

Creo en la Vida, Madre Omnipotente,

creadora de los cielos y de la tierra.

Creo en el Hombre, su hijo,

concebido en creciente evolución,

progresando a pesar de los Pilatos

Que inventaron sus dogmas reaccionarios

para aplastar la Vida y sepultarla.

Pero la Vida siempre resucita

y el Hombre sigue en marcha hacia el futuro.

Creo en los horizontes del Espíritu

y en la energía cósmica del mundo,

Creo en la Humanidad siempre adelante,

creo en la Vida perdurable.

Amén

(Autor: José Luis Sampedro)

Ya escribí un post en este blog dedicado a mi insigne profesor, puedes verlo aquí.