El peligro del coaching con menores.

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Alicia va en busca de un coach para que le ayude a cumplir su objetivo.

Ella ha leído en Internet, en la página web de la Asociación Española de Coaching (ASESCO), que el coaching es: “un proceso de entrenamiento personalizado y confidencial mediante un gran conjunto de herramientas que ayudan a cubrir el vacío existente entre donde una persona está ahora y donde se desea estar“.

Con la sonrisa de quien encuentra el tesoro que buscaba, Alicia ya sabe qué necesita: un coach.

Alicia, con sus granos adolescentes en la cara, es consciente de sus capacidades, o al menos eso cree ella. Alicia tiene un expediente académico bueno, aunque no brillante. Está a punto de terminar el penúltimo curso de la secundaria y de cumplir 15 años.

Alicia sabe qué quiere hacer, dónde llegar, pero nadie de su familia la entiende. Todos tienen para ella un plan distinto.

Su padre la anima a que hable con un coach. Él -su padre- está familiarizado con el coaching ejecutivo, pues en su empresa de telefonía le llevaron a una conferencia de coaching de ventas. El dice saber lo que es el coaching y está convencido de que le vendrá bien a su hija. El la anima a leer en una página de Internet de qué se trata. Ella encuentra ahí la definición. Le hace una captura con su móvil

Ella accede con ilusión a la consulta. Acude decidida, y a la primera pregunta del profesional, -¿en qué te puedo ayudar?- responde como una peonza da vueltas a la idea que ronda por su cabeza, sin precisar cuál es su objetivo, su meta, su propósito. Siente vergüenza. ¿Qué pensará este hombre de ella?

Ella le muestra el “pantallazo” con la definición.

El coach, que no trabajó nunca con menores, ni dio nunca clases, anima a la menor a que explicite ¿qué meta quiere conseguir? El se compromete con la menor para trabajar con ella y que consiga lo que quiera que sea que pase por su cabeza. El es un incauto.

El coaching requiere de un acuerdo de confidencialidad y secreto, que según que casos no se puede dar con un menor, pues hay que contar con el acuerdo, apoyo y permiso de los padres. Además, a priori, de manera literal y categórica, la definición de coaching no se ajusta al proceso que se debe llevar a cabo.

Alicia, finalmente propuso al coach su meta: abandonar los estudios y hacerse “influencer” de instagram, al estilo de Laura Escanes.

Hacer coaching con menores, supone más aplicar estrategias, métodos, recursos y herramientas orientadas a acompañar al menor en su caminar, con el gran ingrediente de la confrontación. El menor se define desde la psicología del desarrollo como un ser en proceso, por tanto, no puede aplicársele ninguna estrategia que se sostenga sobre la base teórica de que su personalidad ya está forjada y con los pilares de la identidad anclados.

Un coach que trabaje con menores, acompaña, no desgarra de la realidad al joven, ni anima caminos kamikazes amparados en la literatura “emoticastradora”, que hace prevalecer el triunfo de la emoción sobre la razón. Emoción y razón van de la mano, para construir un itinerario de vida. El corazón y la razón cuando integran la mirada permiten caminar con sabiduría. Esa sabiduría que hace al ser humano escuchar a la intuición y amar lo que hace, porque hace lo que ama.

Una adolescente, como es el caso de Alicia, es una descerebrada. Literalmente, esta joven está siendo víctima de los cambios estructurales de su cerebro, a través de la poda neuronal y otros procesos, que sin lugar a dudas harán en el futuro de ella una adulta con la cabeza bien amueblada, pero que de momento, la tiene “patas arriba”.

Y justo en esto último radica el peligro de aplicar “literalmente” el coaching de “tipo ejecutivo”, con los jóvenes.

Un coach aplica estrategias, acompaña, y tiene en cuenta que la meta por la que se trabaja sea sistémica, donde se tengan más factores en cuenta, que los que les brota al joven del corazón adolescente.

Son muchas las personas que me preguntan cómo hacer coaching con menores en la escuela, sabiendo que soy Coach Certificado Senior, llevo 27 cursos escolares como docente en activo en coaching educativoEducación Secundaria, y soy docente en diversas universidades, entre ellas en la Facultad de Psicología en el Master en Coaching, autor de varios libros de educación, coaching y crecimiento personal.

 

De una manera muy sintética propongo tres principios y tres modos de hacer coaching con menores.

PRINCIPIOS PARA  HACER COACHING CON MENORES:

PRINCIPIO 1: Con los menores, el acuerdo de intimidad, confidencialidad y secreto, está sujeto a que la conducta o propuesta del menor no ponga en peligro su vida ni su futuro.

En el caso descrito de Alicia, si el coach se compromete con su meta de abandonar los estudios, está poniendo en peligro su futuro.

PRINCIPIO 2: Las metas de los menores deben ser ecológicas, en cuanto que no hacen daño a nada ni a nadie, y sistémicas, es decir, conocidas por su sistema de referencia más próximo (madre, padre, tutor legal).

PRINCIPIO 3: En el ámbito escolar no se llevan a cabo procesos de coaching (estrictamente hablando), sino que se aplican estrategias de coaching a procesos personales o grupales, es decir, se acompaña con coaching. Debe definirse el estilo de acompañamiento según la propia identidad del centro escolar (basado en el éxito, como acompañamiento espiritual, basado en la búsqueda de la voluntad de Dios, basado en la excelncia académica, etc)

MODOS DE HACER COACHING CON MENORES EN UN COLEGIO:

En primer lugar debe definirse el estilo de acompañamiento según la propia identidad del centro escolar (basado en el éxito, como acompañamiento espiritual, basado en la búsqueda de la voluntad de Dios, basado en la excelencia académica, etc)

MODO 1: Se forman y cualifican a la mayor cantidad de docentes del centro escolar en coaching. Todo el mundo puede llegar a ser coach. Llegar a ser buen coach es otra cosa… La formación debe ser al más alto nivel, acreditada por una Asociación Profesional de Coaching o por una Universidad, pues van a trabajar con personas en etapas muy críticas del crecimiento humano y la identidad. Imprescindible que la formación que reciban los docentes que se preparan para ser coachs, esté impartida por profesionales que ejercen el coaching (no sólo que hablan de coaching) y además expertos con experiencia avalada en educación.

Los alumnos eligen a principio de curso, qué docente del centro escolar desearía que fuese su coach, con la única condición de que durante ese curso escolar no sean profesores suyos. El alumno elige al coach del centro. Puede por ejemplo ser: una profesora que tuvo en Educación Infantil, si ahora el está en Educación Primaria.

Se programa en el curriculum del centro las horas que se dedicarán al acompañiento, huyendo de la tentación de usar sólo esas horas de consulta para atender las urgencias de cuando el alumno se siente mal o en crisis. El acompañamiento con coaching no es una “tirita” sino un bálsamo .

El proceso de acompañamiento se hace coincidir con el curso escolar. Para no generar apegos inseguros o no sanos, en el curso siguiente se cambia de coach (acompañante).

MODO 2: Se forman a un número reducido de profesionales en el centro que serán los “tutores coachs”, distinguiendo esta función de los tutores académicos. Los “tutores coach” acompañan la vida en todas sus ámbitos. Estos profesores siguen las mismas claves formativas de máximo nivel que he descrito anteriormente.

El equipo de profesores en los claustros, proponen qué alumnos son destinatarios de tener un “tutor coach”, porque la situación personal indique que necesitan ayuda. La criba que determina quién debe tener un “tutor coach”, no sólo por necesidades o déficit personales, familiares, de hábitos o compartamiento, sino también porque el equipo educativo percibe que el alumno puede brillar más y mejor en el ámbito interrelacional, intrapersonal, académico, etc. Es decir, el “tutor coach” no es sólo para los que “van mal o tienen problemas”. El “tutor coach” es para crecer más y mejor. Incorporar entre los destinatariosa alumnos brillantes (académicamente hablando), genera un escenario de excelencia en la consulta.

MODO 3: Se forma a un Coach Profesional en el Centro, o se contrata de manera externa al centro, y se ofrecen a demanda de los propios alumnos o las familias.

Juan BELLIDO, palabra de coach.

 

 

 

 

Cuando soy lo que piensa mi grupo

 “Las personas son tan hermosas como las puestas de sol, si se les permite que lo sean. En realidad, puede que la razón por la que apreciamos verdaderamente una puesta de sol, es porque no podemos controlarla”.

Carl Rogers

Mis alumnos me preguntan sobre la última noticia en Europa, donde un individuo toma un coche, y se precipita contra los viandantes, con la intención de matarlos. ¿Cómo un hombre puede anteponer lo que piensa su grupo, hasta el punto de dar la vida por ello?

Me suscita que aunque uno de por conocidas ciertas claves de entendimiento de la naturaleza humana, pueden no ser  tenida en cuenta por muchos de los analistas y periodistas que hoy comentarán la última matanza de Londres.

identidad socialEstá bien recordar algunas claves que la psicología tiene bien estudiada. Los seres humanos tenemos identidad, es decir, somos de alguna manera “especiales” y “únicos”. Para que esta identidad sea posible, los humanos vivimos procesos complejos, donde lo importante es la interacción con los demás -aunque muchas veces pasan desapercibidas-.

Técnicamente estoy hablando de la identidad personal y la identidad social.

Somos lo que vamos siendo, con nuestro carácter que vamos adquiriendo a lo largo de la vida, y con nuestro temperamento, muy influenciado por la herencia biológica.

La personalidad, reúne en una única estructura  muchos aspectos, como nuestros genes, lo que aprendemos y cómo nos relacionamos.

La identidad personal puede llegar a desdibujarse, de manera que la persona asume el pensamiento y comportamiento del grupo. Ejemplo de ello tenemos, cómo un pacífico padre de familia se convierte en un vandálico hincha en un estadio de fútbol, o cómo una “modosita” madre de familia sufre una transformación tal en un concierto de Justin Bieber al que acompaña a sus hijas, que cuesta saber quién es la adolescente.

Un fanático no piensa, sólo siente irracionalmente. Por una perversión de la relación entre identidad personal y social, el individuo olvida quién es, para entregarse en exclusiva a un pensamiento grupal. ¿Te imaginas siendo sólo lo que tu grupo piensa que eres?

Puesto a ser yo en relación con el resto de humanos, prefiero pensar que todos podemos ser hermanos, por tanto más vale quererlos. Este video inspirador da buenas razones de ello.

¿Qué te entusiasma?

“El secreto del genio es llevar el espíritu del niño hasta la vejez, lo que significa no perder el entusiasmo nunca.

Aldous Huxley.

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Hay palabras que en si mismas encierran un poderoso mensaje. La palabra entusiasmo es una de ellas.

Entusiasmo procede del griego enthousiasmós, que significa etimológicamente ‘rapto divino’ o ‘posesión divina’. El término hace alusión a la exaltación del ánimo bajo la inspiración divina, como “el entusiasmo de los profetas”.

Para los griegos, es dios el que entra en la persona y se manifiesta, especialmente en los poetas, artistas, enamorados y profetas.

Cuando haciendo una tarea, o realizando un trabajo, nos dejamos llevar por el entusiasmo, es “divina” la energía que nos hace fluir y autorrealizarnos, haciendo una lectura actualizante del término.

¿Qué te entusiasma?

Juan BELLIDO, palabra de coach

www.juanbellido.com

¿Puede ayudarme el coaching en lo mío?

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coach ya es español

“Las palabras están ahí para explicar el significado de las cosas, de manera que el que las escucha, entienda dicho significado”.

Aldous Huxley
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Por fin después de muchos años, formar e informar sobre qué es un coach, qué hace un coach, cómo trabaja un coach, usando el término en inglés, la REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA, la que  limpia, fija y da explendorcoach en el diccionario al lenguaje, incorpora el término que define qué hago,- o acaso debería decir- qué soy: coach.

Esta es la definición de la palabra coach que aparece en la 23 edición del Diccionario de la lengua española:

coach: 1. Persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal. 2. Dep. entrenador.

 

Me gusta la definición, a voz de pronto. Aunque a mi entender haber usado el verbo “acompañar” en vez de “asesorar”, describiría mejor la función. La definición incorpora el “para” , muy en la línea de lo que se trabaja en coaching: “apoyar a las personas (y organizaciones) a descubrir su “para qué” en lo que hace o proyecta hacer, en lo que es o quiere ser.

Lo dicho, ya ser “coach” es una profesión también en “español”.

En otras entradas de este blog, ya he comentado las definiciones de coaching y coach, que puedes ver aquí. Para mí:

El coaching es una forma de despertar la conciencia y trabajar para llenar el vacío existente entre dónde te encuentras y  dónde quieres llegar.

En el caso de no tener muy claro a dónde se quiere llegar, el coaching despierta la conciencia de los desequilibrios existentes.

El coaching apoya a las personas a que encuentren un camino hacia delante que haga provechoso el trabajo, la vida y la propia función en la sociedad. Esto implica la creación de una visión de futuro o una META a la que aspirar, que es distinto a simplemente sobrevivir.

El coaching cuenta con el apoyo y orientación del coach, que es una persona técnicamente cualificada, con vocación de servicio que apoya al coachee (destinatario o cliente) a buscar dentro de sí, y a usar herramientas de coaching para el alcance de su mejora personal y profesional.

El coaching es el acompañamiento a una persona a partir de sus necesidades personales,-en cualquier área de la vida- para el desarrollo de su potencial y de su saber hacer.

Juan BELLIDO, palabra de coach

Lo nunca visto… o sentido.

Lo que se ve con frecuencia no maravilla… Lo que nunca se vio, cuando ocurre, se tiene por prodigio.

Blaise Pascal

Dicen que en torno al 70 por ciento de las personas dice haber experimentado alguna vez en su vida un déjà vu, un término francés que se puede traducir como “ya visto” y que da nombre a la sensación de estar viviendo una realidad ya experimentada.

Se trata de una paramnesia, es decir, un falso recuerdo. La explicación no tiene que ver con vidas pasadas ni con señales de otro mundo, sino en pequeños lapsus en el cerebro y en  la memoria.

Algunos expertos distinguen el déjà vu del déjà visite (“ya visitado”), el déjà sentì (“ya sentido u olido”) y eldéjà vecu (“ya experimentado”).

El fenómeno contrario, es decir, la falta de familiaridad ante un objeto o una situación real que ya se ha experimentado pero no reconoce o recuerda recibe el nombre de jamais vu (“nunca visto”).

 Una pregunta frecuente en el coaching es: ¿esto ya lo has vivido antes?, ¿lo has sentido antes?, y más importante aún: ¡Si en otras ocasiones te sucedieron situaciones parecidas y supistes solucionarlo, esta vez también podrás! 

 

Los arrepentimiento más frecuentes

Es frecuente trabajar en coaching con el concepto de ARREPENTIMIENTO.

En el lenguaje coloquial, podemos entender el arrepentimiento como el pesar que una persona siente por algo que ha hecho, dicho o dejado de hacer.

Quien se arrepiente cambia de opinión o deja de ser consecuente con un determinado compromiso.

Un estudio desarrollado por el Doctor Gayle Brewer (University of Central Lancashire School of Psychology) ha sacado a a la luz algunos descubrimientos relacionados con los arrepentimientos que tenemos al final de nuestras vidas. El estudio se realizó con una muestra de 2000 voluntarios.

Aquí van algunos datos curiosos:

– La mayor parte de la gente tiene varios arrepentimientos en su vida e invierte 2 horas cada semana pensando en ellos.

– Más de la mitad de los voluntarios habría tomado decisiones vitales distintas en algún momento de su vida, ya sea haber estudiado una carrera diferente, vivir en otro lugar o haberse casado con otra persona.

– El 20% de las mujeres entrevistadas manifiesta arrepentimiento por haber escogido a la pareja equivocada. En el caso de los hombres el arrepentimiento desciende hasta el 10%.

– El 25% de los entrevistados cree que no es posible vivir una vida sin arrepentimientos.

– El 33% de los entrevistados piensa que no pudo cumplir sus sueños por motivos económicos. El 25% piensa que fue la familia lo que le frenó y un 32% culpa a su propia falta de valor.

Realmente lo que me ha llamado la atención del estudio ha sido la creación de una lista de arrepentimientos, de mayor a menor importancia, cuyo objetivo es reducir los arrepentimientos de futuras generaciones:

1. No haber viajado lo suficiente.

2. Perder el contacto con los amigos.

3. Haber practicado poco deporte.

4. No haber ahorrado lo suficiente.

5. No haber dejado de fumar.

6. No haber estudiado más.

7. Tomar la elección de carrera equivocada.

8. Perder años con la pareja equivocada.

9. Comer de manera poco saludable.

10. No haberse interesado más por la vida de los abuelos mientras vivían.

11. No haber aprendido un segundo idioma.

12. No haber pasado el tiempo suficiente con los amigos y la familia.

13. No haberle dicho a alguien que ya no está entre nosotros que le querías.

14. Beber demasiado alcohol.

15. No haberse propuesto un auténtico reto.

16. No haber aprendido a tocar un instrumento musical correctamente.

17. Pelearse con alguien y nunca haber solucionado el problema.

18. Escoger las asignaturas erróneas en el colegio o universidad.

19. No haber hablado en público ante una multitud.

20. No haber hecho un año sabático.

Es interesante el libro “Los 5 principales remordimientos de los moribundos (The Top Five Regrets of the Dying)” de Bronnie Ware. Esta escritora australiana  trabajó por muchos años en cuidados paliativos.

Bronnie anuncia en su libro, en línea con lo descrito por el Doctor Gayle Brewer, que los cinco arrepentimientos más frecuentes son enunciados como:

1) Ojalá hubiese tenido el coraje para vivir una vida auténtica por mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí.

2) Ojalá no hubiese trabajado tanto.

3) Me hubiese gustado tener el coraje para expresar mis sentimientos.

4) Lamento no haberme mantenido en contacto con mis amigos.

5) Desearía haberme permitido ser más feliz.

Desde la perspectiva del coaching, lo importante del arrepentimiento es el aprendizaje que incorpora a nuestro particular GPS vital. El cambio de perspectiva que nos hace avanzar.

 Juan BELLIDO, palabra de coach

www.juanbellido.com

 Nota: Es importante conocer el concepto de arrepentimiento en el ámbito espiritual, que según autores como Watchman Nee afirmaban que el significado original proviene de “metanoeo“, (palabra griega traducida como ‘arrepentimiento’), significa “cambio de mente” e implica un cambio de perspectiva respecto al pasado, y una evaluación general de muchas cosas hechas previamente, lo que conlleva a la comprensión de la culpa personal y el reconocimiento de haber hecho algo mal. En el mismo sentido, se suelen considerar la necesidad de un cambio de conducta, de actitud, de orientación y de dirección como indicios de un arrepentimiento verdadero