Coaching Espiritual

Sentir que detrás de cualquier cosa que pueda ser experimentada

existe un algo que nuestra mente no puede captar

y cuya belleza y sublimidad nos alcanza indirectamente

y como un débil reflejo, eso es religiosidad.

En ese sentido yo soy religioso.

Albert Einstein

Coaching Espiritual

Es el título del nombre de esta página. No se trata símplemente de un ejercicio sincrético ni una mezcolanza de términos.

El coaching y la espiritualidad están íntimamemente imbricados, siempre que entendamos lo mismo por espiritualidad, que es un término más amplio que el término religión.

El coaching espiritual es una manera de trabajar en coaching, teniendo como fundamento laINTELIGENCIA ESPIRITUAL.

Defino la inteligencia espiritual, como el deseo básico que tenemos los hombres y mujeres de encontrar un propósito fundamental en la propia existencia, llevando a cabo una vida integrada.

Este fin de semana, he facilitado con un fabuloso grupo, una formación sobre esto mismo. Hemos visionado, entre otros, el siguiente video de Bono, cantante de U2, donde define su para qué vivir.  Con valentía presenta cuál es su fe, su creencia, el mensaje que le ha sido revelado…

Es interesante el siguiente video, donde se recogen citas de Bono, en torno a la espiritualidad y la creencia.

El psicólo  Shawn Achor de harvard, llegó a una de las conclusiones más emblemáticas relacionando fe, creencia, sentido de la vida y felicidad.

La felicidad viene de un lugar inusual dice Achor.

Es autor de las autobiografías de juventud de unas monjas. El estudio es el siguiente:

A fines de los 90, más de 670 monjas de la congregación Escuela de Hermanas de Notre Dame aceptaron participar en un gran estudio del alzheimer. En el llamado Estudio de monjas, ellas harían el generoso sacrificio de hacer distintas tareas, prestarse para ejercicios, exámenes y mediciones de todo tipo, les permitían a los investigadores revisar sus documentos y registros y, finalmente, donarían sus cerebros a la ciencia al morir. En la revisión de archivos, los investigadores encontraron una carta de 1930 en que la madre superiora les pedía a las monjas que escribieran una pequeña autobiografía. Ciento ochenta monjas lo hicieron y, más de 50 años después un grupo de investigadores de la Universidad de Kentucky recuperó los relatos y codificó las frases de contenido emocional positivo. (Esta es una de las estrategias que empleo en la consulta de coaching en Sevilla)

¿Podría su disposición ante la vida predecir el futuro de las monjas? Sorprendentemente sí. En los resultados del estudio, las que escribieron más sobre estar contentas vivieron en promedio 10 años más que aquellas que las que relataron emociones negativas o neutrales. A los 85 años, el 90% de estas monjas estaban vivas, pero sólo el 34% de las menos alegres había sobrevivido.

Hemos creído largamente que es la salud, la riqueza, el éxito, lo que nos hace felices. Pensamos en la felicidad como una meta que se alcanza, como la consecuencia de factores externos que nos afanamos en conseguir. Pero Shawn Achor, sicólogo de Harvard y autor del libro La ventaja de la felicidad (2010), lleva décadas estudiando el tema y luego de analizar cientos de estudios -propios y ajenos- llegó a una conclusión inevitable: el éxito no nos hace felices; es la felicidad la que conduce al éxito.

Y lo coloca en cifras: sólo el 10% de la felicidad, dice, está dada por factores, como la pobreza, la riqueza, la salud o la enfermedad. “Claramente, las monjas no eran más felices a los 20 porque supieran que vivirían más”, escribe Achor. Para él, al observar a la gente, fácilmente se puede ver la misma fórmula: si trabajas duro serás exitoso y cuando seas exitoso serás feliz. Y la gente vive pensando “si consigo la meta de ventas seré feliz”, “si subo las notas seré feliz”, “si pierdo esos kilos seré feliz”: primero el éxito, después la felicidad. Pero esta fórmula está rota. Está al revés. Cuando se consigue una meta, rápidamente aparecen otras y la felicidad se pospone hasta encontrar una conformidad que, probablemente, no existe. Luego de más de 12 años de investigación en Harvard, Achor descubrió que la felicidad conduce y aumenta el éxito y que, más que ser una condición natural, la felicidad se aprende.

El Estudio de monjas coincide con las investigaciones de Harvard en que los estudiantes que eran más felices en su primer año de universidad tuvieron mayores ingresos 19 años después, independientemente de su riqueza inicial. También con que al predisponer positivamente a vendedores, las ventas suben 37%. “Pasa incluso con los doctores. Hemos encontrado que cuando están positivos diagnostican hasta 95% más rápido. Incluso, los niños de cuatro años hacen torres de bloques 50% más rápido cuando les han pedido que piensen en recuerdos felices previamente”, suma Achor, enumerando algunos de los cientos de investigaciones.

En definitiva razones para creer y creer con razones.

Juan BELLIDO, coach

Anuncios

Autor: coachingespiritual

Coach Profesional Certificado Senior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s