Soñar es de valientes

Viva la vida
mientras el mundo gira
entérate vivir nos hace fuertes
soñar hace valientes

(Rosana)


Viva la vida
que amó sin medida
que bailó al son del aire que respiras
que es todo sin medidas
viva la vida
me besa y me desarma
me lleva por la orilla de tu cuerpo
al centro de tu alma

Viva la vida
desnuda de mentiras
sin miedo de llevarnos donde quiera el corazón
que siempre viva la vida
mientras el mundo gira
entérate vivir nos hace fuertes
soñar es de valientes

Viva la vida
que viaja en un suspiro
que escribia amor con tinta de latido
que es todo si te miro

Viva la vida
desnuda de mentiras
sin miedo de llevarnos donde quiera el corazón
que siempre viva la vida
mientras el mundo gira
entérate vivir nos hace fuertes
soñar es de valientes

Ohh Ohhh Ohhh Ohhh
Ohh Ohhh

Que siempre viva la vida
Ohh ohh Ohh
Ohh Ohh Ohh
Ohh Ohhh Ohh

Viva la vida
mientras el mundo gira
entérate vivir nos hace fuertes
soñar hace valientes

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CASTILLOS EN EL AIRE, O EL VALOR DE SOÑAR

 “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”

Victor Hugo

Quiso volar igual que las gaviotas,
libre en el aire, por el aire libre
y los demás dijeron, “”¡pobre idiota,
no sabe que volar es imposible!””.

Mas él alzó sus sueños hacia el cielo
y poco a poco, fue ganando altura
y los demás, quedaron en el suelo
guardando la cordura.

Y construyó, castillos en aire
a pleno sol, con nubes de algodón,
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y construyó ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocó al duende de las cosas
que tiene mucho que ver con el amor.

En los demás, al verlo tan dichoso,
cundió la alarma, se dictaron normas,
“”No vaya a ser que fuera contagioso…””
tratar de ser feliz de aquella forma.

La conclusión, es clara y contundente,
lo condenaron por su chifladura
a convivir de nuevo con la gente,
vestido de cordura.

Por construir castillos en el aire
a pleno sol, con nubes de algodón
en un lugar, adonde nunca nadie
pudo llegar usando la razón.

Y por abrir ventanas fabulosas,
llenas de luz, de magia y de color
y convocar al duende de las cosas
que tienen mucho que ver con el amor.

Acaba aquí la historia del idiota
que por el aire, como el aire libre,
quiso volar igual que las gaviotas…,
pero eso es imposible…, ¿o no?…

Alberto Cortez

Entre Cobardes y Temerarios

No es valiente aquel que no tiene miedo sino el que sabe conquistarlo.

 Nelson Mandela

Es muy frecuente encontrarme en los procesos de coaching, situaciones, antes las cuales los/as  clientes/as tienen que decidir. Es decir, después de aplicar herramientas para clarificar posibilidades, hipótesis de respuesta y opciones, tienen que determinar qué hacer.

Llegado a este punto, es de vital importancia, calibrar los miedos y las potencialidades para hacer posible lo elegido con valor.

Cobardía y Temeridad son polos antagónicos, en cuyo punto intermedio se encuentra la virtud de la valentía. 

Hacer presente, motivar y entrenar los recursos personales para mantener la opción tomada con valentía es tarea de un buen coach.

Leo en estos días, en un apasionante libro de filosofía de Francis Wolff: “Si el ser vivo no fuera ante todo un ser que puede batirse para vivir antes que uno que evita a todo precio el dolor, no estaría, sencillamente, vivo. La vida es, para el ser vivo, un acto antes de ser un estado“.

Os dejo con un texto de Aristóteles, donde describe magistralmente la fundamentación de lo comentado. Ya sabéis que la filosofía es una de las bases del coaching.

Aristóteles, escribe:

Y en primer lugar hablemos del valor. Que es un término medio entre el miedo y la temeridad, ya ha quedado manifiesto.

toros y coaching

Es evidente que tememos las cosas terribles y que éstas son, absolutamente hablando, males, por eso también se define el miedo como la espera de un mal. Tememos, pues, todo lo que es malo, como el descrédito, la pobreza, la enfermedad, la falta de amigos, la muerte, pero, el valiente no parece serio frente a todas estas cosas: pues algunas han de temerse y es noble temerlas, y no hacerlo es vergonzoso, por ejemplo, el descrédito: el que lo teme es honrado y decente; el que no lo teme desvergonzado… Ahora bien, el valiente es intrépido como hombre: temerá, por tanto, también estas cosas, pero como es debido y según la razón lo admita en vista de lo que es noble, pues éste es el fin de la virtud… Por tanto, el que soporta y teme lo que debe y por el motivo debido, como y cuando debe, y confía del mismo modo, es valiente, porque el valiente sufre y obra según las cosas lo merecen y como la razón lo ordena… El que peca por exceso de confianza respecto de las cosas temibles es.. temerario que es como un jactancioso que aparenta valor; al menos, tal corno el valiente se comporta frente a lo terrible, quiere aparecer el temerario, y por tanto lo imita en lo que puede…

El que se excede en el temor es cobarde, teme, en efecto, lo que no debe y como no debe, y se dan en él todas las características semejantes: Le falta también confianza, pero se manifiesta más claramente por el exceso de que da, muestras en los dolores. El cobarde es, pues, un descorazonado, pues lo teme todo… Con las mismas cosas tienen que habérselas, por tanto, el cobarde, el temerario y el valiente, pero se comportan de distinto modo frente a ellas. Los unos pecan por exceso o por defecto, otro mantiene la actitud intermedia y debida. Los temerarios son precipitados y prontos antes de los peligros, y ceden cuando se encuentran en ellos, mientras que los valientes son fuertes en la acción, pero antes de ella tranquilos. Como hemos dicho, pues, el valor es un término medio respecto de las cosas que inspiran confianza o temor.
( Aristóteles. Etica a Nicómaco. Libro III, 7 )