Cuando soy lo que piensa mi grupo

 “Las personas son tan hermosas como las puestas de sol, si se les permite que lo sean. En realidad, puede que la razón por la que apreciamos verdaderamente una puesta de sol, es porque no podemos controlarla”.

Carl Rogers

Mis alumnos me preguntan sobre la última noticia en Europa, donde un individuo toma un coche, y se precipita contra los viandantes, con la intención de matarlos. ¿Cómo un hombre puede anteponer lo que piensa su grupo, hasta el punto de dar la vida por ello?

Me suscita que aunque uno de por conocidas ciertas claves de entendimiento de la naturaleza humana, pueden no ser  tenida en cuenta por muchos de los analistas y periodistas que hoy comentarán la última matanza de Londres.

identidad socialEstá bien recordar algunas claves que la psicología tiene bien estudiada. Los seres humanos tenemos identidad, es decir, somos de alguna manera “especiales” y “únicos”. Para que esta identidad sea posible, los humanos vivimos procesos complejos, donde lo importante es la interacción con los demás -aunque muchas veces pasan desapercibidas-.

Técnicamente estoy hablando de la identidad personal y la identidad social.

Somos lo que vamos siendo, con nuestro carácter que vamos adquiriendo a lo largo de la vida, y con nuestro temperamento, muy influenciado por la herencia biológica.

La personalidad, reúne en una única estructura  muchos aspectos, como nuestros genes, lo que aprendemos y cómo nos relacionamos.

La identidad personal puede llegar a desdibujarse, de manera que la persona asume el pensamiento y comportamiento del grupo. Ejemplo de ello tenemos, cómo un pacífico padre de familia se convierte en un vandálico hincha en un estadio de fútbol, o cómo una “modosita” madre de familia sufre una transformación tal en un concierto de Justin Bieber al que acompaña a sus hijas, que cuesta saber quién es la adolescente.

Un fanático no piensa, sólo siente irracionalmente. Por una perversión de la relación entre identidad personal y social, el individuo olvida quién es, para entregarse en exclusiva a un pensamiento grupal. ¿Te imaginas siendo sólo lo que tu grupo piensa que eres?

Puesto a ser yo en relación con el resto de humanos, prefiero pensar que todos podemos ser hermanos, por tanto más vale quererlos. Este video inspirador da buenas razones de ello.

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La insoportable levedad de no ser tú

“Tu mirada se aclarará sólo cuando puedas ver dentro de tu corazón. Aquel que mira hacia afuera, sueña; aquel que mira hacia adentro, despierta”.

Carl Jung

caminomismoUna de las metáforas más empleadas en el coaching, habla de cómo transitas por el camino de la vida:

¿conduciendo tú?

o

¿dejándote conducir por otros y yendo de copiloto?

Esos conductores que nos llevan pueden ser las circunstancias, el destino, la pereza, la costumbre, la tradición, la pareja, un padre, los hijos…

Llegado el momento, las personas necesitan conducirse a sí mismas. Este momento, nos dice la psicología del desarrollo que va sucediendo progresivamente, en el camino de eso que llamamos madurez. Desde el coching con C mayúscula, es decir, con el que trabajo en profundidad con el ser humano, le llamamos el trabajo con la “identidad” y el “propósito”.

A menudo las personas dicen que aún no se han encontrado a sí mismas. Pero el sí mismo no es algo que uno encuentra, sino algo que uno mismo crea. Este es el fundamento de las estrategias para establecer un propósito vital y trabajar para hacerlo realidad. Por el camino ya se encargará el destino de ponernos a prueba con dificultades e incentivos.

Conectar con el propósito vital, es tomar conciencia de ¿qué sentido tiene tu existencia? ¿a qué estás llamado en este mundo?

Una vez descubierto esto, pueden darse disonancias entre ¿qué vida vives? y ¿qué vida crees que estás llamado a vivir? Y entonces se pudiera dar la sensación de “insoportable levedad de no ser tú mismo”, en la letra de Perales que acompaña este post “hoy solo puede ser un espectador”.

Esta sensación si perdura en el tiempo y el espacio necesita gestión. Gestión emocional y racional, para que la ausencia de sentido sobre la propia vida no se instaure en forma de tristeza perenne o debute como una explosión volcánica y se manifieste tirando todo por la borda sin atender a la razón o huir con la célebre excusa de “ir a por tabaco”. La gestión inteligente auna razón y emoción, teniendo en cuenta el resto de factores sociales y relacionales.

Como dice la enseñanza de Buda: “Tu tarea es descubrir tu mundo y luego entregarte a él con todo tu corazón”

Juan BELLIDO, palabra de coach

 

En un banco de la calle
Rodeado de recuerdos
Piensa mira
A la gente que camina
Con la prisa en los talones

Y habla sola.

Y él solo puede ser
Un espectador
Piensa mira
Su reloj y siente
Que el tiempo pasó.

Hoy solo puede ser
Un espectador
Y piensa mira su reloj
Y siente que el tiempo pasó.

Hoy solo puede ser
Un espectador
Y piensa y los que al pasar
Miran sin decir adiós.

En sus noches de vigilia
Recupera la memoria
Y piensa y mira
A ese niño que regresa
Desde el patio de su casa

Y juega y grita.

Y él solo puede ser
Un espectador
Y piensa en su soledad
Y mira a un niño jugar
Hoy solo puede ser
Un espectador.

Mira como el sol se va
Y siente que el tiempo pasó
En un banco de la calle
Rodeado de recuerdos
Piensa y mira
A la gente que camina
Con la prisa en los talones
Y habla sola.

Y hoy solo puede
Ser un espectador
Piensa mira su reloj
Y siente que el tiempo pasó
Hoy solo puede ser
Un espectador
Piensa en los que al pasar
Miran como el sol se va
Y piensa en su soledad
Y siente que el tiempo pasó.