MUJERES QUE QUIEREN SER SU MEJOR VERSIÓN

“El testimonio de las mujeres es ver lo de fuera desde dentro.
Si hay una característica que pueda diferenciar el discurso de la mujer, es ese encuadre”.
Carmen Martín Gaite 

Debe ser que llegan  fechas donde donde el ejercicio de regalar se convierte casi en una obligación. Delicada y dificultosa tarea que, sin lugar a dudas, tiene su máxima cota de éxito cuando el presente toca el corazón del regalado.

Me gusta regalar “cosas”, “momentos”, “oportunidades” que no tienen precio. O cuyo precio no pueden, quieren o saben pagar los destinatarios.

Es curioso, porque en estas fechas es frecuente que yo reciba llamadas de personas que quieren regalar unas sesiones de coaching a algún familiar o amigo/a. En todos esos casos predomina la explicación que argumenta que regalado les “obligará” a dar el paso de “dejarse ayudar”.

El paso inexorable del tiempo, puede vivirse de múltiples maneras. Hay herramientas de coaching, cuyo objetivo es justo hacer una lectura realista y en clave de aprendizaje de lo vivido. He regalado este texto a mujeres que necesitaban “reubicar” su Ser en medio de la vida que les tocaba vivir.

Para tí, que un día tuviste la valentía de transitar por un camino incierto, pero elegido.

OJO CON ELLAS…

Andan por ahí, con su atrevido miedo, portando sus cuarenta y tantos, lindas, leídas, viajadas, sensibles.
Ojo con ellas.
Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron.
Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes,soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa.
Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.
Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucha hasta el dolor; sabrán distinguirla, no lo dudes.
Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad.
Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.
Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris.
Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía.
Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa.
Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ella, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítale un café con tiempo; no recurras al e mail, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imagen, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común.
Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital.
Avanzan por un camino incierto, pero elegido.
En su cartera, fotos, un perfume y algunas lágrimas.
En su mirada, una decisión…
Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, hay una en tu camino.

Jorge Eduardo Cinto.
Publicado en Escritores de Tucuman Siglo XXI.
Lucio Piérola Ediciones.

Y una canción…

Autor: coachingparavivir

Coach Profesional Certificado Senior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s