Tipos de coaching.

“No es lo mismo un cuento de coaching, que un coaching de cuento”

De un tiempo a esta parte me encuentro con denominaciones de coaching cuando menos redundantes, será porque estoy impartiendo intensas acciones formativas donde desgrano la esencia del coaching, y estoy atento a las múltiples ofertas que andan por el mercado.

Decía que de un tiempo a esta parte, me encuentro con ofertas formativas, que ya en su propio nombre se califican o descalifican, me permito poner algunos ejemplos y la explicación :

Coaching Emocional: El coaching si prescinde del trabajo con las emociones, sería puramente razón, y eso ni es posible, ni es coaching.

Coaching de Valores: El coaching trabajado con seriedad, inevitablemente desciende al nivel de las creencias y  los valores, llegando más allá de los comportamientos.

Coaching Ontológico: Aún a sabiendas de esta “escuela” y enfoque, el coaching o se sustenta en el SER o se queda en “la nada”

Coaching Filosófico: Pues claro… La mayéutica de Sócrates se considera la primera metodología del coaching… Eso sin hablar del consejo filosófico, el pensamiento…

Coaching Transformacional: Si el proceso de coaching no propicia el cambio, la transformación y la mejora… ¿entonces? No es coaching.

Coaching de sombra: Sin feed-back no es posible el descubrimiento de las áreas ciegas de nuestro actuar…

Coaching de Felicidad: Claro… ¿quién no quiere ser feliz?

Y valga como autocrítica el propio nombre de este blog: Coaching Espiritual, pues ¿cómo no?, si el ser humano estamos llamado a ser aquello que ya somos.

Os dejo con un cuento filosófico, que habla de valores, de la propia felicidad, que descubre las sombras, que transforma al que lo oye desde la profundidad del ser, que interpela espiritualmente y… que emociona… Con la certeza que “no es lo mismo un cuento de coaching, que un coaching de cuento”.
Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vió el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey.

Y le dijo Aristipo: ” Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas “. 
A lo que replicó Diógenes: ” Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey “.

Anuncios

Autor: coachingespiritual

Coach Profesional Certificado Senior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s