Cuenta conmigo

“Hijo, ¿estás contento contigo?”

Francisco Bellido

La cita que encabeza hoy este post, me ha acompañado desde que yo apenas tenía ocho o nueve años. Mi padre tuvo la grandeza de acompañarme y ayudarme a ser quien soy.

Desde dondequiera que esté, seguro que orgulloso sonríe viendo como su hijo lo cita.

El vínculo emocional entre padres e hijos es de vital importancia en la vida de las personas. Que nuestros hijos se sientan queridos y seguros es la base para procurarles  el desarrollo autónomo, equilibrado y maduro que necesitan para convertirse en personas emocionalmente sanas.

Trabajar con los hijos en pro de su autonomía, su autoestima, en el camino de la responsabilidad, junto con la tolerancia a la frustración son las tareas esenciales de cualquier padre y madre que se precie de serlo.

“Desconocemos el amor de los padres, hasta que tenemos a nuestros propios hijos”, decía Henry Ward Beecher. Y es cierto que a ser padres se aprende siéndolo, aunque sin lugar a dudas ayuda pararse a reflexionar sobre ¿cómo lo estoy haciendo? ¿qué puedo hacer mejor?. También es importantísimo para ejercer de padres emocionalmente eficaces, formarnos.

Por ejemplo, conociendo y aplicando la REGLA DE 24 QUILATES DE LA PATERNIDAD: “No trates a tus hijos como no te gustaría que los tratase otra persona”¿Tolerarías que un maestro, o un vecino, o un tío llamase a tu hijo tonto?…  Piensa que, para tu hijo/a tu palabra de padre o madre es infinitamente más poderosa emocionalmente que cualquier otra.

En el despacho de coaching son múltiples los casos que he visto donde el vínculo emocional entre padres e hijos ha llegado a tal punto de deterioro que se hace casi insufrible la convivencia. En algún lugar se obstruyó el conducto que conecta los corazones de los padres y los hijos. Ayudar a desatascar ese conducto es lo que trabaja un buen coach.

Es cierto, que nadie ha dicho que sea fácil ejercer de padres, y que hay etapas evolutivas, -tanto de los hijos, como de los padres-, que plantea un RETO más complejo, como por ejemplo la adolescencia, -esa enfermedad que hay que pasar- como me gusta definirla.

Mark Twain, reflexiona sobre la crisis de las edades, diciendo con ironía: Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años”

Os dejo un video, que desde la emotividad comercial, nos presenta un mensaje eterno de padres a hijos: “cuenta conmigo”

Juan BELLIDO, palabra de coach y padre

www.juanbellido.com

Más post sobre coaching para adolescentes y jóvenes

 

Anuncios

Autor: coachingespiritual

Coach Profesional Certificado Senior

1 comentario en “Cuenta conmigo”

  1. Gracias a mi padre, porque nunca hizo falta desatascar ese conducto que iba de su corazón al mio y sirva de pequeñito homenaje en este dia alli donde esté y gracias Juan por este post tan emotivo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s