¿TRISTEZA O ENFADO?

La importancia de reconocer la verdaera emoción que nos invade y la información que nos da…

Anuncios

Los coaches personales trabajamos desde la comunicación auténtica y emocional.

A veces, no es fácil reconocer la emoción auténtica que estamos experimentando (miedo, alegría, tristeza, ira, asco, sorpresa), pues se encuentra enmascarada por un comportamiento o actitud que da una información diferente.

Reconocer la emoción que estamos experimentando y la información que nos aporta, nos da lucidez para saber qué nos está pasando  y actuar en consecuencia…

Con frecuencia, los hombres que han crecido escuchando que tienen que ser fuertes, tienen dificultades para admitir sus sentimientos primarios de miedo, así que en su lugar muestran enfado.

Las mujeres que han crecido escuchando que deben ser sumisas, suelen llorar expresando tristeza, cuando están, básicamente, enfadadas.

Sin embargo, cuando el enfado es el sentimiento central y más profundo te informa de que sientes que han sobrepasado tus límites, que la situación es injusta o tú la vives como tal, que necesitas defenderte o que alguien o algo te impiden vivir cómo quieres, que sientes que otros establecen tus límites generándose en ti la sensación de estar atrapado. Puede estar informándote de que no te das o no te dan lo que pides o necesitas. En los procesos de coaching el cliente descubre por sí sólo qué emoción le invade y qué información le puede estar aportando…

Juan BELLIDO

coach

De regalo, un cuento sobre la tristeza y el enfado…Disfrútalo…

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta…

En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas.

Había una vez… un estanque maravilloso.

Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente…

Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque.

La furia, apurada (como siempre esta la furia), urgida -sin saber por qué- se bañó rápidamente y más rápidamente aún, salió del agua…

Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró…

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza…

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad… está escondida la tristeza.

Jorge Bucay

Autor: coachingespiritual

Coach Profesional Certificado Senior

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s