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Hacia dónde
Me llega la reseña del espectáculo de una amiga bailaora CHLOÉ BRULÉ. Me embarga la temática del espectáculo “hacia dónde“:
La velocidad (dice la sinopsis) es la forma de éxtasis que la revolución técnica ha brindado al hombre. Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido. (Milan Kundera)
Una reflexión sobre nuestro tiempo y sus excesos, sobre el individuo y su inevitable necesidad-deseo de avanzar; transformando, re-construyendo y de-batiendo, sobre lo mismo, con lo mismo, pero hacia otro lugar.
Son numerosos los procesos de coaching cuyo eje central es trabajar la gestión del tiempo y qué hacer con él, para que no sea él (el tiempo) el que haga sobre nosotros.
Juan BELLIDO
coach
¿a qué juegas?
En los cursos y sesiones de coaching, salen a menudo el tema de los juegos psicológicos.
Cada uno de nosotros en determinadas ocasiones jugamos.
Entendemos juego como la actitud que adoptamos y por ende, el comportamiento que mostramos ante los demás. Ello nos hace relacionarnos de un modo específico.
El ANÁLISIS TRANSACCIONAL, y su creador, Eric Berne, nos puede dar muchas luces sobre ello.
Todos/as jugamos a algún juego (o varios) en múltiples ocasiones. Lo interesante es adivinar (reconocer) cuál de estos juegos (o maneras de relacionarnos) es recurrente en nosotros.
También es interesante descubrir lo sano de nuestro juego (o relación)
Los juegos, casi siempre, se juegan de manera no consciente, de ahí, la importancia de reconocerlos.
A modo de ejemplo:
Un niño no quiere ir al colegio diciendo “no me gusta” a su mamá, la mamá le dice: “no me hagas sufrir, tienes que ir al colegio” (rol de Victima de la mamá). |
| Llama al papá a quien le dice: “no se que hacer con este niño, no quiere ir al colegio” (invitación al papá para que entre en rol de Salvador de la mamá). |
| El papá dirigiéndose al niño le dice: “si no vas al colegio te pego” (papá en rol de Perseguidor del hijo). |
| El niño empieza a llorar (posición de Victima) y llama a su mamá (invitándola al rol de Salvadora). |
| La mamá amonesta al papá (rol de Perseguidora de papá) diciéndole: “no voy a permitir que trates así al niño”. |
| Papá y mamá discuten (intercambiando entre ellos roles de Perseguidor-Victima), el papá se sale de casa molesto y la mamá se queda llorando (rol de Victima). |
| Al ver esto el niño dice: “mamá no llores, ahora mismo voy al colegio (rol de Salvador). Esta conducta se repite frecuentemente y de la misma forma. El niño está “aprendiendo” un juego de manera no consciente… y puede ser que un día se vea atrapado en él. ¿Y tú a qué juegas? Juan BELLIDO coach
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LOS PELUCHES CALDO
Seguramente abrás oído hablar de gente que con un cartel pegado al pecho regala abrazos por la calle.
Claude Steiner, del cual ya te hablaré, escribió un cuento “los osos caldo”, que es uno de mis cuentos favoritos, de todos los tiempos.
Inspirado en este cuento, nace la idea de regalar “buen rollo” por el mundo y así el mundo será cada vez mejor y más “saludable”.
El Cuento de los Peluches Caldos
Claude Steiner
Traducción: M Rosa Buixaderas.
Erase una vez una pareja feliz llamados Tim y Maggie que tenían dos hijos, cuyos nombres eran John y Lucy. Para comprender lo felices que eran, es necesario conocer en la situación en que VivÍan.
En aquellos días era fácil conseguir Peluches Caldos. Si alguien deseaba tener uno, solo tenía que decirte: “Quisiera tener un Peluche,” y enseguida sacabas de tu bolsa un Peluche tan pequeño como la mano de una niñita. Tan pronto el Peluche veía la luz del día sonreía y se transformaba en un gran y afelpado Peluche Caldo. Al colocarlo en la espalda, en la cabeza o en el regazo de la persona, se acurrucaba y se derretía encima de la piel, produciendo una sensación de bienestar en todo el cuerpo. Unos a otros se pedían los Peluches y, como eran gratuitos, no había ninguna dificultad en conseguir los suficientes. Al haber muchos, todos eran felices porque la mayor parte del tiempo sentían calor y suavidad.
La bruja, que era muy astuta, imagino un plan perverso. Una hermosa mañana, mientras Maggie estaba jugando con su hija, la bruja se deslizó junto a Tim y le susurro al oído:
“Tim, mira la cantidad de Peluches que Maggie le está dando a Lucy. De continuar así, no le va a quedar ninguno para ti!”
Tim quedo sorprendido. Se volvió hacia la bruja y le dijo:
“¿Quieres decir que no encontraremos siempre un Peluche en nuestra bolsa cada vez que lo abramos?”
Y la bruja contestó:
“Así es, tan pronto se acaben, ya no tendrás mas.”
Dicho esto, se marcho volando montada en su escoba, riendo a carcajadas.
Tim tomo muy en serio lo que la bruja le había dicho y empezó¢ a fijarse cada vez que Maggie regalaba un Peluche a alguien. En realidad, estaba muy preocupado, porque le gustaban mucho los Peluches de Maggie y no quería quedarse sin ellos. Pensaba que no era justo que Maggie diera todos sus Peluches a los niños o a otras personas. Así es que empezó¢ a quejarse cada vez que veía a Maggie dándolos a otros y, como Maggie le quería mucho, dejo de dar los Peluches a otros y los reservó para él.
Los niños vieron lo que estaba pasando y no tardaron en pensar que no estaba bien regalar Peluches Caldos cada vez que se los pedían o les venía en gana darlos. Ellos también se volvieron conservadores de Peluches. Observaron a sus padres de cerca y, tan pronto vieron que uno de ellos daba demasiados Peluches a otros, empezaron a protestar. A pesar de que en cuando los buscaban siempre los encontraban en la bolsa, poco a poco se fueron convirtiendo en unos tacaños. La gente pronto se dio cuenta de la escasez de Peluches y empezó a sentir la falta de calor. Algunas personas empezaron a sufrir de encogimiento de sus espaldas e incluso murieron a causa de la escasez. Cada vez acudía más gente a comprar, a pesar de su ineficacia, las pócimas y los ungüentos de la bruja.
El hecho es que la situación iba empeorando. La bruja mala que observaba todo lo que estaba pasando, en realidad no quería que la gente muriera (puesto que los muertos no compran pócimas ni ungüentos), por lo tanto, imagino otro plan. A todos les dio una bolsa semejante a la Bolsa de Peluche, salvo que esta era fría en vez de cálida. Dentro de la bolsa de la bruja habían Espinas Frías. Con estas Espinas Frías la gente no se sentía arropada y suave, sino fría y pinchosa. Por otro lado estas Espinas Frías mejoraban la enfermedad de la espalda. Por lo tanto, a partir de aquel momento, cuando alguien decía: “Quiero un Peluche Caldo,” la gente, preocupada por la escasez, contestaba: “No puedo dártelo, pero ¿quieres una Espina Fría?”
Algunas personas se reunían con la esperanza de conseguir un Peluche, pero al final acababan intercambiando Espinas. Como consecuencia de ello, aunque no murieran muchas personas a causa de la escasez, se sentían infelices, frías y llenas de pinchos.
Hubo gente que al hacerse popular conseguían grandes cantidades de Peluches Caldos sin tener que devolverlos. Luego los vendía a los que no eran populares para que pudieran sobrevivir.
Por consiguiente, la situación era catastrófica y todo empezó con la llegada de la bruja, quien hizo creer a todos que el día menos pensado abrirían su Bolsa de Peluches y no encontrarían nada.
A partir de ahora no se sabe lo que va a pasar. ¨¿Podrán los adultos poner coto a la imprudencia de los niños por la fuerza de la ley? ¿Se unirán los adultos a la Mujer de las Caderas y a los niños para correr el riesgo de que haya siempre tantos Peluches como sean necesarios? ¿Recordaran aquellos días, a los que los niños quieren volver, en que los Peluches Caldos eran abundantes porque todo el mundo los daba gratuitamente?
La lucha se desplegó sobre todo el país y probablemente ocurre justo donde tu vives. Si tu quieres, y espero que así sea, puedes unirte dando y pidiendo Peluches libremente y siendo lo más cariñoso y sano posible.
FIN
© 1969 Claude Steiner
EL AMOR
EL AMOR
Por Juan BELLIDO. Coach.
Contaba Paulo Coelho en El Alquimista que “el amor nunca separará al hombre de su historia personal”.
En el coaching y el acompañamiento personal, son temas de frecuente consulta y trabajo ambos términos: el amor y la historia personal (o proyecto personal).
En las sesiones de coaching está bien, pararse a pensar, pero sobre todo a sentir, qué es para cada uno de nosotros el amor.
Para mí, el amor es la voluntad de superarse y trabajar para alimentar la evolución personal y espiritual propia y/o de los demás.
Así, el amor en pareja, es el empeño de dos personas por querer-querer. Querer-querer es empeñarse en vivir unas relaciones enriquecedoras. Las relaciones de pareja, enriquecedoras, son aquellas en las que se establece un pacto tácito de apoyo mutuo para que cada uno llegue a ser uno mismo, tengo esto el coste que tenga.
En el trabajo con el amor, está bien, no perder de vista los ingredientes que bien combinados nos pueden llevar hasta él: la intimidad, el compromiso y la pasión.
Según el análisis transaccional, el amor logrado, se alcanza cuando dos personas deciden unir sus capacidades para ofrecerse este amor (lo que denomino querer-querer) y entonces esta unión resiste las dificultades de la vida y del tiempo.
Continuaré escribiendo sobre el amor y el querer-querer, por mientras te regalo una reflexión de Theilard de Chardin:
Llegará un día en que,
después de dominar el espacio,
los vientos, las mareas y la gravedad,
dominaremos para Dios
las energías del amor,
y ese día, por segunda vez
en la historia del mundo,
habremos descubierto el fuego.

